La concejala de La Libertad Avanza, Ana Cantiani, presentó un proyecto en el Concejo Municipal para remover el radar de velocidad ubicado en la calle Marcial Candioti, argumentando que el dispositivo no ha cumplido con su propósito original de reducir la velocidad en la zona.
Según explicó la legisladora en diálogo con LT10, tras analizar la situación y conversar con los vecinos de la vecinal Candioti Sur, se detectó un alto volumen de multas que demuestra que los conductores no disminuyen la marcha, lo que evidencia el fracaso de la medida como herramienta de seguridad vial.
Cantiani sostuvo que el sistema actual tiene un fin "meramente recaudatorio" y denunció que el 50% de los ingresos por infracciones se destinan a la empresa privada que gestiona el servicio, sin que ese dinero retorne en mejoras para el barrio.
Además, fundamentó su pedido en el cambio de fisonomía que ha tenido Marcial Candioti en los últimos dos años, convirtiéndose en una vía de escape fundamental hacia el puerto y sus nuevos desarrollos gastronómicos. Al haber pasado de ser una calle barrial a una arteria con un flujo vehicular intenso hacia la "miniciudad" del puerto, la infraestructura no se adaptó correctamente y el radar terminó convirtiéndose en una "trampa" donde los vecinos acumulan multas de hasta 130.000 pesos.
Para Cantiani, la falta de señalización adecuada y el hecho de que el radar fuera instalado donde los vecinos pedían seguridad refuerza la idea de que se priorizó el negocio por sobre la planificación urbana.
Como alternativa a la fotomulta, el proyecto de La Libertad Avanza propone la instalación de un sistema progresivo de reductores de velocidad físicos, tales como "mandapeatones" o "pianitos". La concejala destacó que estos elementos obligan físicamente al conductor a frenar, brindando una seguridad real a los peatones, niños que asisten al skate park de la zona y personas con movilidad reducida.
"El objetivo es que el auto realmente baje la velocidad por una cuestión física y no solo porque se acuerda de que está el radar", enfatizó, señalando que estas son soluciones de bajo costo de implementación para el municipio.
En un análisis más amplio sobre la movilidad en la ciudad, Cantiani vinculó esta situación con lo que considera una gestión deficiente del espacio público, mencionando también las irregularidades en el radar de la Ruta 168 y el nuevo sistema de Estacionamiento Medido (SEOM).
Criticó que el oficialismo utilice estos mecanismos para incrementar el presupuesto a costa del bolsillo del vecino, en lugar de avanzar hacia reformas estructurales y una reducción del gasto político. Para la concejala, es necesario replantear la conectividad de la ciudad con un enfoque de "micromovilidad" que incluya ciclovías y carriles para monopatines, desarticulando los sistemas que solo buscan sancionar.
El proyecto ya se encuentra en las comisiones del Concejo Municipal, donde Cantiani espera encontrar consenso a pesar de ser oposición. La legisladora manifestó que le "cuesta mucho pensar que alguien pueda estar en contra" de una medida solicitada directamente por los vecinos y que busca aliviar la carga económica de los ciudadanos en un contexto de crisis.
Por último, insistió en que su bloque seguirá estudiando cada radar de la ciudad bajo la misma premisa: priorizar la educación vial y la prevención física por sobre la recaudación punitiva.