La Selección de la República Democrática del Congo clasificó al Mundial 2026 el pasado martes tras vencer 1-0 a Jamaica en el Repechaje intercontinental. De este modo, vuelve el máximo certamen ecuménico después de 52 años, desde su primera y única participación en Alemania 1974, cuando el país aún se llamaba Zaire.
Los Leopardos pretenden tener una mejor actuación en esta oportunidad -en la anterior quedaron últimos de su zona perdiendo todos los partidos por goleada-. Y si bien se espera que en Estados Unidos, México y Canadá puedan competir mejor que hace medio siglo, ya que tienen un plantel mucho mejor y profesional, desde la federación congoleña apuntan todavía más alto y piensan llegar reforzados al torneo.
En las últimas horas, se supo que el elenco del centro de África comenzó a gestionar la nacionalización de una decena de jugadores nacidos en Europa, pero con ascendencia congoleña, que hoy en día se encuentran militando en equipos de las 5 grandes ligas del Viejo Continente.
Los futbolistas en cuestión son: Warren Bondo (Cremonese, Italia), Willy Kambwala (Villarreal, España), Arnaud Kalimuendo (Eintracht Frankfurt, Alemania), Ezechiel Banzuzi (RB Leipzig, Alemania), Samuel Mbangula (Werder Bremen, Alemania), Jordy Makengo (SC Friburgo, Alemania), Antoni Milambo (Brentford, Inglaterra), Dilane Bakwa (Nottingham Forest, Inglaterra), Marc Bola (Watford, Inglaterra) y Bradley Locko (Stade Brest, Francia).
Esta noticia generó fuertes repercusiones en todo el mundo, aunque lo cierto es que no es una práctica inhabitual en las selecciones africanas y, de hecho, la R.D. del Congo ya cuenta con algunos nombres en su plantilla actual que fueron nacionalizados por no tener lugar en sus combinados nacionales de sus países de nacimiento, como Axel Tuanzebe o Aaron Wan-Bissaka.