Lo que parecía un liderazgo en soledad ahora tiene compañía y nuevos condimentos. La fecha 8 de la Primera Nacional movió fichas importantes en la Zona A y dejó un escenario mucho más apretado.
Morón aprovechó su momento, superó a San Telmo por la mínima 1-0 y se metió en lo más alto. Con 14 puntos, quedó a la par de Colón y le agregó presión a una pelea que recién empieza a tomar forma.
En paralelo, hubo otro resultado que no pasó desapercibido. Racing de Córdoba, que tenía la chance de prenderse, falló en casa: perdió 2-0 ante Ciudad Bolívar y quedó relegado justo antes de un compromiso clave.
Porque lo que viene no es un partido más. La Academia tendrá que ir al Brigadier López, un escenario donde Colón se hace fuerte y no suele ceder terreno. Llega con dudas, golpeado y obligado a reaccionar.
Arriba ya no hay margen. La cima dejó de ser un lugar cómodo y ahora exige sostenerse cada fin de semana. Y en ese contexto, Colón sabe que lo que viene puede empezar a definir mucho más que tres puntos.