En un duelo cargado de tensión y ritmo, Boca logró una victoria de peso al imponerse por 83-77 frente a San Lorenzo, en un partido que tuvo pasajes de alto vuelo y un desenlace cerrado.
El conjunto visitante supo golpear en los momentos justos y terminó resolviendo un encuentro que por momentos se le presentó cuesta arriba.
Un inicio dinámico y con dominio xeneize
Desde el salto inicial, el partido mostró intensidad. Boca encontró respuestas en la conducción de Lucas Faggiano y en el juego interior de Francisco Caffaro, quien sacó ventaja en la pintura y complicó rápidamente a la defensa rival, cargando de faltas a Ignacio Bednarek y Kevin Hernández.
Si bien San Lorenzo reaccionó con el aporte de Selem Safar y Facundo Rutenberg, que le permitieron pasar momentáneamente al frente, Boca ajustó su defensa y cerró el primer cuarto con autoridad, arriba 26-18.
Reacción azulgrana antes del descanso
En el segundo parcial, el equipo dirigido por Sebastián Burtín mostró otra versión. Con mayor agresividad defensiva y mejor circulación, encontró en Rutenberg una vía de gol desde el perímetro y logró reducir la diferencia al mínimo.
Sin embargo, cuando parecía que el Ciclón podía emparejar definitivamente el trámite, Boca volvió a encontrar efectividad en el cierre del cuarto y se fue al entretiempo con una ventaja de 49-40.
Un segundo tiempo de rachas y emociones
El regreso al juego mantuvo la intensidad. Boca salió decidido a ampliar la diferencia y, apoyado en el goleo de Giorgetti y Smith, logró sacar una máxima de 12 puntos (60-48).
Pero San Lorenzo no se rindió. Con Augusto Alonso como bandera, comenzó a recortar distancias y, empujado por su gente, logró ponerse a tiro hasta quedar a solo dos puntos (63-61).
Un cierre para el infarto
El último cuarto fue un verdadero golpe por golpe. La defensa azulgrana se hizo fuerte, la ofensiva fluyó mejor y el empate en 68 encendió el final.
Incluso, el Ciclón llegó a pasar al frente por la mínima (77-76), alimentando la ilusión de dar vuelta el resultado. Pero en el momento clave, Boca mostró carácter: a falta de un minuto, Giorgetti clavó un triple decisivo que inclinó la balanza.
Desde allí, el Xeneize manejó mejor los tiempos y aseguró una victoria trabajada que le permite seguir firme en la competencia.
En un partido vibrante, Boca supo sufrir, resistir y golpear en el momento justo para quedarse con un triunfo de gran valor.