En el fútbol, pocas frases pesan tanto como “equipo que gana no se toca”. Y todo indica que Ezequiel Medrán decidió hacerla propia. Para recibir este sábado desde las 19 a San Miguel en el Brigadier López, Colón repetiría la formación que viene de vencer 2-0 a Patronato en Paraná.
No es un dato menor: será la primera vez en el campeonato que el entrenador sostenga los mismos nombres de un partido a otro, una muestra concreta de que empieza a encontrar respuestas dentro del equipo.
Del desconcierto a la ilusión
El triunfo ante Patronato dejó una sensación particular. Durante el primer tiempo, Colón mostró una versión apagada, con poco juego y demasiadas precauciones. El esquema con tres volantes centrales lo volvió previsible y le quitó profundidad.
Pero en el complemento todo cambió. El equipo se soltó, empezó a asociarse y mostró su mejor cara en lo que va de la temporada. Esa transformación fue clave para explicar por qué Medrán apuesta a la continuidad.
La historia comenzó a torcerse con la aparición de Ignacio Lago, autor de un gol que destrabó el partido y encendió al equipo. A partir de allí, Colón ganó confianza y se adueñó del juego.
El propio Lago volvió a ser protagonista en la jugada del segundo tanto, iniciando la acción que derivó en la asistencia de Julián Marcioni para la definición de Alan Bonansea. Ese segundo tiempo dejó señales que el cuerpo técnico no quiere ignorar.
Más allá de las dudas que generó el planteo inicial en Paraná, la mejora en el complemento le dio argumentos a Medrán para sostener la base. La idea es clara: darle rodaje a un equipo que empieza a mostrar sociedades y funcionamiento.
El interrogante pasa por cómo responderá el equipo como local, donde se espera una postura más protagonista desde el inicio. Las únicas incógnitas pasaban por lo físico. Leandro Allende e Ignacio Lago habían salido con molestias ante Patronato, pero ambos evolucionaron bien: el lateral dejó atrás una fatiga muscular y el delantero solo acusó el desgaste del partido. Con ese panorama, no habría cambios.
Colón saldría a la cancha con: Matías Budiño; Mauro Peinipil, Pier Barrios, Federico Rasmussen, Leandro Allende; Matías Muñoz, Federico Lértora, Ignacio Antonio; Julián Marcioni, Ignacio Lago y Alan Bonansea.
Medrán encontró respuestas en el momento justo y apuesta a no mover piezas. En un torneo largo y exigente, sostener una base puede ser el primer paso para construir algo más sólido. Ahora, Colón buscará ratificarlo en casa.