Los arbitrajes en el fútbol argentino están cada vez más cuestionados y casi todos los partidos son vistos de reojo. Tras unas últimas fechas plagadas de polémicas en la Liga Profesional, Federico Beligoy, el Director Nacional de Arbitraje, aprovechó el parate por la Fecha FIFA y llamó a una reunión de réferis.
En la misma, secundado por su gerente técnico, Fernando Rapallini, hizo un especial énfasis en los tiros desde el punto penal y pidió específicamente no cobrar "penalcitos". Para graficar su reclamo, mencionó dos fallos en favor de equipos grandes que generaron una fuerte repercusión en las últimas semanas.
Uno de ellos fue el que sancionaron en el triunfo 2-0 de River Plate sobre Estudiantes de Río Cuarto el pasado domingo por la fecha 12. Nazareno Arasa cobró pena máxima por un leve pisotón de Facundo Cobos a Sebastián Driussi. El juez principal fue llamado por Salomé Di Iorio en el VAR y la incidencia terminó permitiéndole al Millonario abrir el marcador en un duelo en el que no estaba pudiendo encontrar la forma de marcar.
El otro del que se habló fue el que le hicieron a Gabriel Ávalos en el 4-4 entre Independiente y Unión de Santa Fe por la fecha 10 por un agarroncito en el área. Andrés Merlos pitó una falta que ni los jugadores del Rojo habían reclamado y eso le permitió a los de Avellaneda, que iban perdiendo 3-1, ponerse a tiro del empate.
Curiosamente, ni Beligoy ni Rapallini hicieron mención a lo sucedido entre Barracas Central y Huracán el último lunes, cuando no le dieron un claro penal al cuadro quemero por una mano de Damián Martínez, ni tampoco expulsaron a Facundo Bruera, jugador del Guapo, por un codazo a Fabio Pereyra. Todas razones por las que el Globo no mandó representantes a la última reunión del Comité Ejecutivo de AFA.