El aumento de los combustibles ya impacta de lleno en la economía santafesina y genera preocupación en el sector de las pequeñas y medianas empresas, que advierten un efecto inmediato en los costos de producción y en el consumo interno.
Desde la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) emitieron un comunicado en donde alertan que el incremento, que en la provincia ronda el 6 %, está directamente vinculado a la suba internacional del petróleo, con un barril que superó los 100 dólares. Este escenario ya se refleja en los surtidores de la ciudad de Santa Fe, donde la nafta súper supera los 1.870 pesos y el diésel premium los 2.170 pesos.
El impacto no se limita al transporte. Según el comunicado, los costos logísticos del traslado de carga aumentaron un 4,4 % en lo que va del año, lo que encarece el movimiento de mercadería, especialmente hacia los puertos del Gran Rosario. A su vez, el sector industrial también siente el efecto: los derivados del petróleo utilizados en la fabricación, como los insumos plásticos, registran subas estimadas en torno al 10 %.
Desde la entidad remarcaron que esta cadena de aumentos se traslada a los precios finales y afecta directamente el poder adquisitivo de los consumidores. En ese contexto, advirtieron que el mercado interno ya muestra señales de retracción, lo que agrava la situación financiera de las pymes.
Frente a este escenario, Apyme reclamó medidas urgentes que permitan desacoplar los precios internos de la volatilidad internacional, con el objetivo de sostener la producción, el empleo y el consumo en la provincia.