La crisis de Newell’s sumó un nuevo capítulo pesado. Después de la caída por 5-0 ante Lanús por la fecha 11 del Torneo Apertura, Roberto Sensini presentó su renuncia y dejó su cargo como director deportivo del club rosarino. La decisión fue tomada poco después del partido, en el vestuario de La Fortaleza, y luego fue oficializada por la institución.
La salida de Sensini no sorprendió tanto por el contexto como por el momento. El exdefensor y exentrenador había asumido en diciembre de 2025, de la mano de la gestión encabezada por Ignacio Boero, pero su ciclo quedó rápidamente bajo la lupa por el pobre presente futbolístico de la Lepra. En apenas tres meses, el equipo no logró hacer pie, acumuló una campaña muy floja y terminó hundido en una crisis que se fue agravando fecha tras fecha.
Uno de los puntos que más debilitó su figura fue el armado del plantel. La escasa jerarquía que mostraron varios de los refuerzos, sumada a la necesidad de cambiar de entrenador apenas transcurridas seis fechas, fue alimentando el malhumor de los hinchas, que empezaron a apuntarlo como uno de los grandes responsables del momento. Durante su gestión, Sensini apostó primero por la dupla Orsi-Gómez, pero la experiencia duró muy poco y luego el club buscó un golpe de efecto con Frank Kudelka, sin encontrar tampoco una reacción convincente.
La derrota frente a Lanús terminó siendo el detonante. Newell’s no solo sufrió una goleada durísima, sino que volvió a exhibir una fragilidad alarmante en un torneo en el que todavía no pudo ganar y en el que su presente ya genera preocupación seria también por la tabla anual. En ese escenario, la continuidad de Sensini quedó herida de muerte y el propio director deportivo optó por dar un paso al costado.
Su salida, además, contrasta con el respaldo público que había recibido hace pocos días. El propio Boero había ratificado su continuidad y defendido su trabajo en medio de los rumores que ya circulaban en Rosario. Sin embargo, el golpe en cancha de Lanús fue demasiado fuerte y terminó acelerando una decisión que parecía latente.
Así, Sensini se convirtió en otra víctima de un presente que golpea con fuerza a Newell’s. Su renuncia aparece como la primera gran consecuencia institucional de una campaña que no encuentra rumbo y que sigue dejando esquirlas en todos los niveles del club.