Gabriel Ávalos sonríe con más frecuencia y simpatía que nunca: el paraguayo arribó a Independiente en el comienzo de 2024, pero le costó adaptarse y fue fuertemente cuestionado hasta que llegó al equipo el entrenador Gustavo Quinteros, quien le cambió el semblante y lo volvió a transformar en un goleador letal.
Ávalos es el ancho de espadas del Rojo. Días atrás, Quinteros explicó: “El equipo llega, a veces por abajo, otras por arriba. Le genera situaciones a él, que las está aprovechando muy bien y está muy motivado”, en una conferencia de prensa.
El gran momento del N°9 en el Torneo Apertura inició con una linda volea que sirvió para el empate por 1-1 ante Newell’s en la segunda fecha del campeonato. En la primera, ante Estudiantes, había asistido a Luciano Cabral con un genial cabezazo. En la quinta y sexta jornada se lució con dos golazos: conectó un testazo inatajable en el triunfo por 2-1 ante Lanús y realizó una gran tijera en la caída frente a Independiente Rivadavia.
Luego, le dio un triunfo agónico contra Central Córdoba. Entonces, Quintero se refirió a una posible salida del ex Argentinos Juniors, que era pretendido por Fluminense: "Hoy Gabriel (Ávalos) vale el doble. Ojalá que lo tengamos. Si hay una oferta, el club puede hacer un esfuerzo para tenerlo mejor”.