El triunfo 2-1 frente a Instituto en Córdoba no solo consolidó a Unión en la pelea grande del Apertura: también le permitió quebrar una marca que llevaba 47 años sin repetirse. El Tate volvió a ganar tres partidos en una semana, algo que no sucedía desde 1978.
El equipo de Leonardo Madelón dio un salto de calidad en este tramo del torneo. Con poco margen de recuperación física por la seguidilla, mostró la misma intensidad y, sobre todo, una contundencia que hoy marca diferencias. Unión ya no depende solo del esfuerzo: es eficaz y sabe golpear en los momentos justos.
La última vez que el Rojiblanco había encadenado tres triunfos en siete días fue entre el 3 y el 10 de diciembre de 1978. Aquel recordado equipo le ganó 3-0 a Platense (goles de Arroyo, Alberto y Alí), 1-0 a Atlético Tucumán (Pitarch) y 1-0 a Chacarita (Pitarch). Ese año, Unión llegó hasta las semifinales, firmando una de sus mejores campañas históricas.
Hubo una racha similar en 2001, aunque en ocho días. El equipo dirigido por Nery Pumpido logró tres victorias consecutivas: 3-0 ante Chacarita (dos de Matías Donnet y uno de Martín Mazzoni), 3-1 frente a Boca (doblete de Andrés Silvera y uno de Matías Donnet) y 3-0 contra Argentinos Juniors (Andrés Silvera, Daniel Tilger y Germán Castillo).
Este Unión versión 2026 dejó atrás aquella impericia que lo condicionaba fuera de Santa Fe. Ya metió dos triunfos consecutivos como visitante en el torneo y ahora tendrá otra prueba de carácter cuando visite a Independiente en el Libertadores de América.