La semana pasada, Diez en Deportes adelantó que Claudio Corvalán y Enzo Roldán, quienes no eran tenidos en cuenta, volvían a moverse a la par del plantel de Unión por decisión de Leonardo Madelón. Una determinación que generó sorpresa y que se transformó en una consulta obligada para el entrenador en conferencia.
El propio Corvalán explicó el escenario en diálogo con Diez en Deportes y dejó en claro cuál es el alcance de esta reincorporación: “No vamos a hacer fútbol ni táctico, pero al menos volvimos a tocar la pelota y eso es lindo e importante”.
Lo concreto es que ambos no regresaron para convertirse en opciones inmediatas dentro de la consideración del cuerpo técnico. La decisión responde, principalmente, a una cuestión contractual. Al no haber podido encontrar club en el último mercado, lo recomendable era que mantuvieran ritmo y condición física junto al resto del grupo.
Actualmente ya no trabajan a un costado, sino integrados a los movimientos generales del plantel. Sin embargo, cuando llegan las tareas tácticas o las prácticas formales de fútbol, quedarán al margen.
Tanto Corvalán como Roldán finalizan sus contratos en diciembre y la intención es evaluar si puede concretarse una salida antes de esa fecha. En el caso del volante, la situación es diferente: es patrimonio de Unión y, sin lugar en la estructura actual, todo indica que podría quedar libre si no aparece una alternativa en el corto plazo.