Tras las jornadas de pruebas en Baréin, donde Ferrari completó 324 vueltas y mostró un rendimiento sólido —incluida la mejor vuelta absoluta del test firmada por Charles Leclerc (1:31.992)—, Hamilton destacó el esfuerzo colectivo detrás del desarrollo del SF-26.
Un proyecto que ilusiona
El siete veces campeón del mundo puso el foco en el trabajo técnico realizado en Maranello, subrayando que el proceso de diseño y evolución constante del monoplaza es una de las partes más estimulantes de la Fórmula 1.
“Es inspirador ver a un equipo darlo todo para construir un coche. Todo se crea desde cero, se diseña y rediseña una y otra vez. Y solo unos pocos tenemos el privilegio de poner esa máquina al límite”.
Hamilton agradeció explícitamente el trabajo del personal de fábrica y destacó el compromiso interno que percibe dentro de la Scuderia.
Mentalidad renovada para 2026
De cara al arranque del calendario en Australia (6–8 de marzo), el británico se mostró convencido de que la nueva campaña marcará un punto de inflexión personal y competitivo.
En su mensaje, dejó una declaración contundente dirigida a la afición:
“No me voy a ir a ningún sitio. Sé lo que hay que hacer. Esta va a ser una temporada increíble”.
El piloto admite haber atravesado momentos de reflexión, pero asegura que llega a 2026 con enfoque renovado, determinación plena y el objetivo claro de luchar al máximo nivel.
Ferrari, con señales positivas en pretemporada
El rendimiento mostrado en Baréin sugiere que Ferrari ha dado pasos firmes en el desarrollo del SF-26. La consistencia en tandas largas y el ritmo a una vuelta posicionan al equipo italiano como uno de los protagonistas a seguir en el inicio del campeonato.
Con Hamilton plenamente integrado y motivado, la combinación experiencia–proyecto técnico podría convertir a la Scuderia en uno de los ejes competitivos de la temporada 2026.