La inminente salida de Enzo Rubio rumbo a Delfín de Ecuador puede generar un movimiento importante más allá de la baja en el plantel: Unión podría quedar habilitado para incorporar un jugador adicional fuera del plazo habitual, con una ventana que se extendería hasta el 10 de marzo.
El escenario todavía no es oficial, pero en el club siguen de cerca la situación, ya que se trata de una herramienta reglamentaria que podría resultar clave para terminar de ajustar el equipo de Leonardo Madelón de cara a la competencia.
Cómo se activaría el cupo extra
Cuando un futbolista es transferido al exterior una vez cerrado el mercado, los reglamentos contemplan la posibilidad de que el club que lo pierde pueda sumar un reemplazo en un plazo excepcional. Eso es justamente lo que podría suceder en este caso si se confirma la operación de Rubio.
La fecha límite estimada para utilizar ese cupo sería el 10 de marzo, lo que le daría a la dirigencia un margen de maniobra interesante para evaluar variantes, sin la urgencia típica del cierre de libro de pases.
👀 Una chance que el cuerpo técnico sigue de cerca
Si bien públicamente se bajan los niveles de ansiedad, lo cierto es que el cuerpo técnico está atento a esta posibilidad. Madelón ya había deslizado que no habría novedades antes del 31 de enero, pero esa referencia apuntaba al mercado regular. Este nuevo escenario podría cambiar el panorama.
Dentro de las alternativas que se analizan aparece un nombre con pasado tatengue, que actualmente atraviesa una negociación para desvincularse de su club. Su situación contractual será determinante para saber si la operación puede avanzar.
Un mercado que aún no se cierra del todo
Hasta ahora, Unión ya sumó a Matías Mansilla, Brahian Cuello y Lucas Menossi, incorporaciones que cubren distintas necesidades del plantel. Sin embargo, la posibilidad de contar con un cupo extra abre una puerta que en otro contexto ya estaría cerrada.
Todo dependerá de que se oficialice la salida de Rubio y de que se alineen las condiciones para concretar una nueva llegada. Por ahora, en Santa Fe reina la cautela, pero también la expectativa por una movida que podría darle un último impulso al armado del equipo.