Daniil Medvedev se consagró campeón este domingo del ATP 250 de Brisbane al derrotar por 6-2 y 7-6 al estadounidense Brandon Nakashima, en la final disputada en el Pat Rafter Arena, en Australia.
El exnúmero uno del mundo, sumó así el título número 22 de su carrera profesional, un registro que refleja una curiosa particularidad: ganó 22 trofeos en 22 torneos distintos del circuito ATP, sin repetir nunca campeonato en un mismo certamen.
Además, gracias a esta consagración, Medvedev escalará un puesto en el ranking ATP y aparecerá como número 12 del mundo en la próxima actualización, mientras que Nakashima también celebrará un ascenso importante hasta el puesto 28.
El torneo de Brisbane presentó en la final a los dos jugadores más sólidos de la semana. Medvedev llegaba con autoridad, habiendo cedido apenas un set en todo el certamen y tras una convincente victoria en semifinales ante Alex Michelsen.
Del otro lado, Nakashima atravesaba una semana impecable, sin perder parciales y mostrando un nivel de juego muy consistente que lo había llevado a disputar su segunda final ATP. El historial previo favorecía claramente al ruso, vencedor en los dos enfrentamientos anteriores entre ambos, una tendencia que volvió a repetirse en la definición.
Desde el inicio del encuentro, Medvedev impuso condiciones con una superioridad abrumadora. Con un juego sólido desde el fondo de la cancha, precisión en los intercambios largos y una gran efectividad al resto, el ruso quebró en dos oportunidades consecutivas para adelantarse rápidamente 4-0.
Nakashima intentó reaccionar, pero el campeón supo administrar la ventaja con solvencia. Incluso salvó una pelota de break en el sexto game, cuando el marcador estaba 4-1, y cerró el primer set por 6-2 sin sobresaltos, dejando en claro su dominio.
El segundo parcial fue más equilibrado y mostró una mejor versión del estadounidense, que ajustó su servicio y se animó a tomar mayor protagonismo. Ambos jugadores sostuvieron sus turnos hasta que Medvedev logró el quiebre en el quinto juego con un notable revés paralelo que desarmó a Nakashima y le permitió ponerse 3-2.
Cuando el ruso sacaba 5-4 para cerrar el partido, el norteamericano recuperó la rotura tras un error del moscovita en la red, estirando la definición al tie break.
En el desempate, Medvedev volvió a demostrar su jerarquía en los momentos decisivos. Con mayor claridad táctica y una derecha determinante, aprovechó un error final de Nakashima para quedarse con el set y el partido, sellando el triunfo en sets corridos y levantando el trofeo en suelo australiano.
Más allá de los números, el título en Brisbane confirma que el ruso llega en plenitud física y mental al Abierto de Australia, torneo en el que ya fue subcampeón en tres oportunidades y donde nuevamente se perfila como uno de los grandes candidatos a pelear por la corona.