El tiempo pasa y el panorama no se destraba. América de Cali hizo todo lo que estuvo a su alcance para avanzar por José Neris, pero la operación sigue empantanada y hoy aparece en un punto muerto. Desde el primer contacto hubo sintonía total entre el club colombiano y el delantero , aunque el verdadero freno fue Colón, que se plantó y pasó a ser el eje del conflicto.
La dirigencia escarlata confiaba en resolver el tema con mayor celeridad, pero con el correr de los días la negociación se volvió cada vez más espesa. Frente a ese escenario, en Cali tomaron una postura pragmática: no esperar indefinidamente y comenzar a abrir el radar en busca de otras alternativas ofensivas antes de que el mercado empiece a cerrarse.
En ese contexto apareció un nombre que encendió interés. Este viernes, se ofreció a otro charrúa, Thiago Vecino. El atacante, de 26 años, con paso sin nada para destacar por Unión y actualmente relegado en Vélez, fue acercado y su situación contractual rápidamente pasó a análisis.
Vecino atraviesa una relación desgastada con el club de Liniers. En declaraciones recientes, el propio jugador expuso su malestar por la falta de continuidad y la escasa consideración. Esa incomodidad se refleja en su recorrido reciente: en el último año y medio fue cedido en tres oportunidades, la más reciente a Pari Nizhniy Nóvgorod de Rusia.
Vecino busca una salida definitiva y está dispuesto incluso a resignar parte del dinero que le resta cobrar de su contrato —vigente hasta diciembre de 2026— con tal de quedar libre y negociar sin intermediarios. Esa postura es seguida con atención por América, que ve en ese escenario una chance concreta de evitar negociaciones prolongadas y conflictivas. Mientras tanto, José Neris sigue siendo el gran deseo. Desde el inicio del mercado fue el nombre apuntado con mayor convicción.
Tras su salida de Montevideo City Torque, todo parecía listo: Neris tenía el viaje planificado y los estudios médicos en agenda. Sin embargo, en ese momento irrumpió Colón, que es dueño del 65% del pase y defiende sus intereses.
El Sabalero reclama una compensación económica para liberar al delantero, mientras que América mantiene su postura de incorporarlo en condición de libre. Esa diferencia, sin puntos de encuentro hasta ahora, mantiene la negociación congelada desde hace más de dos semanas.