Política - Historia de la política

Lunes 05 de Enero de 2026 - 09:51 hs

Julián Galdeano recordó a Horacio Usandizaga

El exintendente rosarino, exsenador nacional y referente histórico de la UCR falleció a los 85 años. Julián Galdeano lo recordó con emoción y trazó un retrato íntimo de una figura clave de la política santafesina.

Actualizado: Lunes 05 de Enero de 2026 - 10:06 hs

Horacio Daniel Usandizaga murió este domingo a los 85 años. Con su partida se va una de las figuras más determinantes de la política santafesina desde el regreso democrático. Fue el primer intendente de Rosario tras 1983, reelecto en 1987, diputado provincial y senador nacional, pero, sobre todo, un dirigente con un estilo propio, frontal y profundamente marcado por la idea de gestión y de palabra cumplida.

Su nombre quedó asociado para siempre a una Rosario que “recupera autoestima”, que se vuelve a mirar a sí misma y a su río, y que empieza a pensarse desde la obra pública, la autonomía municipal y una administración rigurosa de los recursos. Usandizaga gobernó sin mayorías cómodas, en tensión permanente con gremios, con la provincia y con la nación, pero dejó una huella urbana y política que todavía persiste.

Para Julián Galdeano, hoy funcionario provincial y uno de los tantos dirigentes que se formaron a su lado, Usandizaga fue “un eje importantísimo en la política” de aquellos años. “En aquel momento en Rosario, sobre todo, recupera autoestima y se empieza a parar de otro lugar en el contexto general de la ciudad”, recordó, al tiempo que vinculó ese proceso con “un momento de convocatoria acompañado por el inicio de la democracia”.

Murió Horacio Usandizaga a los 85 años

Galdeano subrayó el peso simbólico del triunfo radical de 1983, cuando Raúl Alfonsín ganó la presidencia y Usandizaga la Intendencia de Rosario. Pese a no tener mayoría en el Concejo, marcó un estilo: “Una personalidad muy fuerte, avasallante, sin esquivarle a los temas más conflictivos”.

Las peleas por la autonomía municipal, los conflictos con sindicatos y la relación tensa con la Justicia y con el poder provincial formaron parte de una gestión que, según Galdeano, fue “muy eficiente en términos de la administración pública de los recursos” y que dejó obras que aún hoy definen a Rosario. “Nos permitió abrir el río”, dijo, y enumeró transformaciones urbanas, parques, aperturas de calles, saneamiento, pavimento y obras en los barrios.

Ese carácter frontal también marcó su recorrido político. Galdeano recordó su relación ambigua con Raúl Alfonsín: “Tenían una muy buena relación personal, pero él mantenía diferencias con toda la estructura de gobierno nacional del alfonsinismo”. Y evocó una frase que sintetiza su forma de ser: “Estaba más preocupado por cómo iba a gobernar que por cómo ganaba la elección”.

La palabra empeñada fue para Usandizaga una virtud y también una trampa. Galdeano lo recordó con una anécdota que quedó grabada en la memoria política argentina: “Dijo: ‘Si gana Menem, yo renuncio’. Y renunció”. En esa misma línea, rememoró una campaña donde los afiches decían: “Siempre dice lo que piensa” y, luego, “Siempre hace lo que dice”.

También hubo lugar para la autocrítica y la honestidad brutal. En la campaña de 1999, Galdeano le pidió transmitir optimismo. La respuesta fue tan cruda como fiel a su estilo: “Yo no puedo mentir, esto viene mal y va a seguir peor”.

En los últimos años, ya lejos de la escena electoral, Usandizaga seguía atento a la realidad, contó Galdeano, quien aseguró que el dirigente tenía una “muy buena expectativa” sobre los cambios en Rosario y el rumbo de la provincia.

Como resumió Galdeano, fue un hombre que hizo de la gestión, el coraje y la palabra cumplida una forma de hacer política.

 

Audio: Escuchá a Julián Galdeano

Fuente: LT10