Pullaro relató que “las organizaciones criminales nos tienen acostumbrados a este tipo de amenazas; están muy molestos porque desde el pasado 10 de diciembre en adelante, en la provincia de Santa Fe y en la República Argentina, los presos dejaron de estar de fiesta”. Y amplió: “Aquí y en Buenos Aires, los presos tenían teléfono celular, visitas íntimas, tenían comida que pedían por delivery y se las llevaban todos los días porque no querían la comida del Servicio Penitenciario, no estaban en aislamiento los presos que estaban en esos lugares; y eso claramente cambió”, afirmó.
El Presidente argentino confirmó una conexión aérea con Tel Aviv, firmó un memorándum tecnológico y presentó los “Acuerdos de Isaac” para América Latina.