La tenista japonesa Naomi Osaka ratificó su excelente momento y se consagró campeona del Abierto de Australia, primer torneo de Grand Slam del año que se juega en Melbourne, tras imponerse hoy en la final sobre la estadounidense Jennifer Brady por 6-4 y 6-3.
Jugó en un nivel altísimo durante todo el torneo y tan solo pasó apremios en los octavos de final cuando estuvo "match point" en contra dos veces ante la española Garbiñe Muguruza, aunque revirtió la situación con una gran fortaleza mental y salió adelante.
En la final, la nipona, quien había conquistado otros dos títulos de Grand Slam, en las ediciones 2018 y 2020 del US Open, dominó a voluntad a Brady desde el inicio del partido y no le dio jamás la posibilidad de que la complicara, con un juego por momentos abrumador.
Osaka había demostrado que podía ganar el título cuando superó en semifinales a la veterana estadounidense Serena Williams (11) por 6-3 y 6-4, y le impidió ir en busca del record histórico de 24 títulos de Grand Slam en poder de la ex tenista australiana Margaret Court, retirada en 1977.
Por su parte, la final del cuadro de dobles la jugarán este domingo desde las 5.30 (hora de la Argentina) el serbio Novak Djokovic (1), ocho veces campeón en Australia, las dos últimas en forma consecutiva, y el ruso Daniil Medvedev (4).
La FIA Fórmula 2 vivirá este fin de semana una cita histórica. Por primera vez, la categoría correrá en Estados Unidos y lo hará en el Autódromo Internacional de Miami, escenario que se incorpora como segunda ronda de la temporada 2026 y que obligará a equipos y pilotos a acelerar el proceso de adaptación desde la primera salida a pista.