El tenista número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic, derrotó hoy al canadiense Milos Raonic (14) por 7-6, 4-6, 6-1 y 6-4 y avanzó a cuartos de final del Abierto de Australia, que se disputa en Melbourne.
Djokovic debió trajinar bastante para vencer a Raonic, pero finalmente impuso su calidad y logró un triunfo en cuatro sets que lo depositó en los cuartos de final del Grand Slam australiano, torneo en cual ya no quedan argentinos en competencia.
El tenista serbio utilizó 2 horas y 56 minutos para derrotar al canadiense, quien tuvo momentos de buen tenis pero no fue suficiente para incomodar al numero uno del mundo.
Por su parte, el alemán Zverev alcanzó hoy los cuartos de final del Abierto de Australia al vencer con facilidad al serbio Lajovic por 6-4, 7-6 (7-5) y 6-3.
Zverev, número siete del ranking mundial, se hizo con el triunfo al convertir su segunda bola de partido a las dos horas y 21 minutos de juego.
Para mañana (madrugada en la Argentina) se destaca el cruce entre Fognini y Nadal.
En la ronda femenina, la tenista hispano-venezolana Garbiñe Muguruza se despidió del torneo después de caer en los octavos de final ante la japonesa Naomi Osaka en tres sets (4-6, 6-4, 7-5), en un partido de casi dos horas.
En dobles, la tenista Laura Siegemund, última representante del tenis femenino alemán en el Abierto de Australia, cayó junto a su compañera, la rusa Vera Svonareva, en los octavos de final.
Siegemund y Svonareva, ganadoras del Abierto de Estados Unidos de 2020, no pudieron superar a la pareja formada por la bielorrusa Aryna Sabalenka y la belga Elise Mertens y fueron derrotadas por 6-3, 6-7 (5-7) y 6-2.
Sabalenka, en tanto, quedó hoy eliminada de los cuartos de final del cuadro individual femenino al perder ante la estadounidense Serena Williams por 6-4, 2-6, y 6-4.
La FIA Fórmula 2 vivirá este fin de semana una cita histórica. Por primera vez, la categoría correrá en Estados Unidos y lo hará en el Autódromo Internacional de Miami, escenario que se incorpora como segunda ronda de la temporada 2026 y que obligará a equipos y pilotos a acelerar el proceso de adaptación desde la primera salida a pista.