El 31 de octubre del 2017, diez amigos argentinos (5 de Rosairo) que viajaron a Nueva York para celebrar un aniversario de su viaje de estudios alquilaron bicicletas y se dispusieron a pasear por la zona sur de Manhattan. En plena bicisenda de West Street, pegado al río Hudson en el Bajo Manhattan la alegría mutó de inmediato en tragedia y dolor incesante.
El terrorista yihaidista uzbeko Sayfullo Saipov iba al mando de una camioneta que los arrolló con la idea de cometer un crimen de odio religioso. En aquel atentado murieron cinco de los amigos de este grupo.
A tres años de este brutal crimen, Alejandra Sosa, viuda de Alejandro Pagnucco (fallecido en el atentado), expresó por LT10 que “nosotros estamos construyendo nuestra resiliencia con el amor de nuestros afectos y el recuerdo de la gente. La pandemia retrasó todo el juicio para el cual teníamos fecha en abril de este año”.
Además, la viuda de Alejandro Pagnucco sostuvo que “nosotros solo queremos que se haga justicia. No somos gente que pida la pena de muerte. La verdad es que esta situación nos destrozó como familia y tuvimos que comenzar una vida nueva”.
Sobre las fotos que quedaron de aquel viaje de amigos, Alejandra Sosa recordó que “eran un grupo muy unido y estaban muy felices de este viaje. Tenían una ilusión enorme de conocer esta ciudad espectacular. Mi marido no conocía Nueva York”.
Recordemos que la fiscalía de Nueva York que investigó el caso va a pedir en el juicio oral la pena de muerte para el terrorista.