La medida implica la recomendación a los ciudadanos de trabajar desde casa y de evitar salir dentro de lo posible, así como el cierre de numerosos comercios y espacios públicos.
Desde que se anunció el retraso de los juegos en marzo pasado, los responsables de Tokio 2020 procuran reorganizar los presupuestos, sedes deportivas y otros aspectos logísticos, a lo que se añade el alerta sanitario.
"Lo que estamos haciendo supone un desafío sin precedentes. Pero estamos haciéndolo del mejor modo posible, para que no tenga ningún impacto en los preparativos para los Juegos", dijo hoy en una rueda de prensa por videoconferencia el vocero del comité organizador de Tokio 2020, Masa Takaya.
Por el momento la organización no logró avances visibles en dos temas principales, como garantizar la disponibilidad de las sedes y definir los costos que tendrá el retraso de un año, consignó EFE.
En cuanto a la disponibilidad de las sedes, Takaya dijo: "Se están manteniendo negociaciones en estos momentos y esperamos concluirlas lo antes posible".
La mayoría de las instalaciones deportivas que se iban a usar para Tokio 2020 estaban reservadas únicamente para junio de este año, así como la Villa Olímpica, construida para servir como alojamiento para los atletas pero que iba a ser destinada a fines residenciales particulares desde septiembre venidero.
Esta situación dejó en suspenso el uso de las mismas para las nuevas fechas de los Juegos Olímpicos (del 23 de julio al 8 de agosto de 2021) y los Paralímpicos (del 24 de agosto al 5 de septiembre del mismo año), aunque los organizadores confían en mantener la mayor parte de las sedes programadas originalmente.
La FIA Fórmula 2 vivirá este fin de semana una cita histórica. Por primera vez, la categoría correrá en Estados Unidos y lo hará en el Autódromo Internacional de Miami, escenario que se incorpora como segunda ronda de la temporada 2026 y que obligará a equipos y pilotos a acelerar el proceso de adaptación desde la primera salida a pista.