El proyecto que busca aprobar el oficialismo establece una nueva fórmula para calcular el haber inicial del sector. Hoy es del 82% del último sueldo y en el futuro se hará en base al promedio de las últimas 120 remuneraciones al valor actualizado.
En el arranque del debate, el oficialismo y oposición se enredaron en cuestiones de privilegio planteadas primero por el entrerriano Alfredo de Angeli y el jujeño Mario Fiad sobre el proyecto del peronista Guillermo Snopek para investigar el accionar judicial y eventualmente intervenir ese poder. Fiad dijo que como no es miembro de la comisión que trató la cuestión no se le dio la palabra y Oscar Parrilli se defendió de las acusaciones del gobernador Gerardo Morales quien lo señaló, también a Cristina Fernández, como impulsor de la medida.
Terció además Anabel Fernández Sagasti, habitual voz del bloque, que apoyó a la presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales, la santafesina María de los Ángeles Sacnun.
Una hora después de iniciada la sesión seguían con esas cuestiones. La vicepresidenta Cristina Kirchner se impacientó y retó varias veces a los senadores, a unos porque conversaban entre ellos en las bancas y en general por la lectura en las cuestiones de privilegio.
“No corresponde la lectura en las cuestiones de privilegio, voy a aplicar el reglamento”, amenazó. Le respondió el jefe del interbloque de Cambiemos quien dijo que cuando había que citar artículos periodísticos eso se podía hacer. “No abuse de la inteligencia de sus colegas y de la mía propia, todos sabemos de qué hablo”, retrucó fastidiada.
Cuando finalmente se inició el debate de la reforma jubilatoria, la vicepresidenta cedió su lugar a la presidenta provisional, la santiagueña Claudia Ledesma Abdala, y regresó cuando la lista de oradores (16 en total incluidos los cierres de los presidentes de bloques) iba por la mitad.
El debate continúa con expectativa del oficialismo de aprobar el proyecto del gobierno.