Restan apenas tres meses para que la empresa Cliba abandone el servicio de recolección de residuos en la ciudad de Santa Fe y por estas horas, el Municipio busca “sostener el servicio y tener distintas variables” ante los eventuales escenarios que se planteen a partir de abril, cuando se formalice la rescisión del contrato. Así lo manifestó el presidente del Concejo Municipal, Leandro González, quien abogó por una reformulación integral del servicio, que incluye la recolección de residuos, barrido y limpieza y el futuro del relleno sanitario.
“Hoy se están evaluando las herramientas jurídicas que el Municipio pueda llevar adelante. Hace más de un año decíamos que estábamos al borde del precipicio en lo que tiene que ver con el sistema de recolección de residuos. Debe rediscutirse todo el sistema de recolección pero mientras aparece la urgencia. Lamentablemente se perdió mucho tiempo en la ciudad”, opinó el edil oficialista, en su visita a los estudios de LT10.
González consideró necesario, además, evaluar el costo del servicio ya que durante 2019 la recolección de residuos y el mantenimiento del relleno sanitario se llevó $1000 millones, es decir, un 17% del total del presupuesto.
“Son cifras muy altas”, dijo el presidente del cuerpo deliberante, quien recordó que la anterior gestión dejó una deuda que ronda los $700 millones en dicha área.
Para el concejal, es prioritario “analizar distintas alternativas para garantizar que se cumpla el servicio pero también la calidad”.
Colectivos
González adelantó que, nuevamente, la licitación del sistema de transporte por colectivos en la ciudad estará sobre la mesa y estimó que “será un tema de dialogo con el Ejecutivo y las distintas fuerzas del Concejo”.
“Hay una dependencia muy grande de otros organismos del Estado: por un par de días desaparecieron los subsidios nacionales y se cae el sistema”, explicó el edil, en alusión a los inconvenientes surgidos esta semana con los fondos destinados al transporte.
También mencionó cierta “insatisfacción de los vecinos sobre la frecuencia de los colectivos”.
Deuda social
A la hora de evaluar los desafíos de este año, consideró que la demanda social será la más importante. “Ya desde 2017 empezamos a ver en las recorridas barriales una demanda cada vez más fuerte de alimentos. Hoy la demanda social puede llegar a estar a la par de la inseguridad como los principales temas de agenda para cualquier gobierno”, aseveró.
González dijo aspirar a que “la relación entre el Concejo y el Ejecutivo sea de diálogo permanente” y agregó: “Aspiramos también a que el Concejo tenga una agenda propia con articulación con organizaciones vecinales y entidades”.