Faltan muy pocos días para las elecciones decisivas en Argentina y los dos candidatos con mayores posibilidades de llegar a un eventual ballotage son Alberto Fernández y Mauricio Macri, según los resultados de las PASO.
El 11 de agosto, Alberto Fernández cosechó el 49,5% de los votos, mientras que el actual presidente obtuvo el 32,9%. Con estos resultados preliminares, la posibilidad de que las elecciones presidenciales lleguen a un balotaje dependen de una serie de circunstancias.
Lucas Romero, director de Synopsis, analizó por LT10 los factores que deberían cumplirse en las urnas para que Macri alcance una segunda vuelta contra Fernández. Para que el resultado del 11 de agosto cambie, según el politólogo, puede ocurrir que cambie la orientación del voto de quienes votaron, entrando en juego el famoso "voto útil".
Y en segundo lugar, explica Romero, debe pasar que se agreguen nuevos votantes provenientes de tres fuentes definidas:
-los votantes huérfanos: aquellos que en las PASO eligieron candidatos que no superaron el 1,5% de los votos válidos.
- el voto en blanco: "este porcentaje cae entre agosto y octubre, lo que significa votos afirmativos", indica el especialista.
- la posibilidad de que se agreguen nuevos votantes: según antecedentes desde 2011 (primera experiencia con sistema elecciones Primarias) a la actualidad siempre entre primarias y generales crece la cantidad de votantes. En 2015, el crecimiento fue de 5 puntos, cuestión que, de repetirse, se traduce en aproximadamente 2 millones de votos.
El hecho de que sean más votantes, explicó Romero, es un dato alentador para el gobierno: "Si se suman 2 millones de votos nuevos, más 300 mil votos huérfanos, más 450 mil votos que pasan de blanco a afirmativo, eso automáticamente tranforma el porcentaje de 49,5 que sacó Fernández en las Paso en 44,5. Ahí se produce una primera condición que necesita el gobierno que es que Alberto caiga por debajo del 45%".
Con estos datos, Romero concluyó que para que haya una segunda vuelta no es tan importante que Macri consiga más votos, sino que la clave es que Alberto Fernández los pierda "porque eso aumenta las chances de que agregándose nuevos votantes se pudiera dar esta situación de que la elección se resuelva en una segunda vuelta, porque no se cumpla ni la primera condición que es más del 45%, ni la segunda que es que con menos del 45% haya 10 puntos de diferencia".