Básquet - Estados Unidos

Viernes 29 de Marzo de 2019 - 08:09 hs

VIDEO: el discurso completo de Manu Ginóbili

"No me imaginaba estar ni cerca de donde estoy ahora". El bahiense vivió su noche mágica en el AT&T Center. Agradeció a su familia, a los Spurs y a la Generación Dorada: "Jugar con ustedes fue un placer".

Actualizado: Viernes 29 de Marzo de 2019 - 15:27 hs

Emanuel David Ginóbili, "Manu" para todo el mundo, se transformó anoche, por imperio de su talento, del reconocimiento de un lugar alejado de su Bahía Blanca natal como la ciudad estadounidense de San Antonio y por esa fantástica galaxia del básquetbol que es la NBA, en una leyenda viviente de este deporte que convirtió su ya histórica camiseta blanca y negra número 20 de los Spurs en un símbolo bien argentino.

Aquí, el discurso completo:

 

"Gracias. Muchas gracias. Es una noche especial. Ponerme un saco y hablar enfrente de ustedes, ya es un logro. ¡Logramos que Tim (Duncan) hablara por cinco o seis minutos! Eso ya es asombroso. ¡No hay nada mejor que podamos hacer!

 

Ahora, hablando en serio. Debía preparar un discurso, algo, empecé a pensar y me dije: "¿Qué hago acá, enfrente de ustedes? Esto no me puede estar pasando a mí".

Jamás me imaginé llegar a esto, no tenía tantas expectativas. Como lo dije en el video, cuando empecé, yo quería hacer una buena carrera en Europa, y quizás, también, ganar algo con la selección argentina. Y de repente, me desperté y en un abrir y cerrar de ojos estoy rodeado de estas leyendas hablando de mí, gente a la que admiro, a la que respeto y quiero. Es algo que te vuela la cabeza. Estoy muy agradecido y realmente quisiera estrecharles a cada uno de ustedes la mano, darles un abrazo. Aprecio mucho todo esto.

 

Me siento muy afortunado. Quiero reconocer de dónde salí y la suerte que tuve en todo mi camino, desde la Argentina. Muchas personas brillaron en mi camino para poder disfrutar. Crecí con dos padres que estaban siempre ahí, presentes, que nos impulsaron a mis hermanos y a mí a seguir nuestros sueños, nuestra pasión de jugar al básquet, y nos dieron todo lo que necesitábamos.

Nací en una ciudad que vive de una manera muy especial y diferente el básquetbol, y eso también ayudó a alimentar mi pasión por el deporte. Es una locura, pero no elegí nacer en ese lugar. Por eso hablo de suerte. Además, a los 20 me estaba jugando en una ciudad de Argentina, y conocí a una persona hermosísima, inteligente, generosa, carismática, joven y divertida, y lo loco es que ella también se enamoró de mi. Ustedes deberían haberme visto cuando tenía 20 años!

El sorteo, el draft, ¿qué sabía yo lo que estaba sucediendo?. Me estaba preparando para otro torneo y me dicen que me eligieron y yo dije: ¿Qué? No puede ser posible. Y me dijeron: sí, es cierto. Y era el puesto 57 del draft, no el 3. Pero eso me hizo cambiar mis objetivos; sabía que iba a depender de mí. Si hacía las cosas bien, iba a estar en el radar e iba a recibir el llamado. Y un tiempo después, ese llamado llegó.

Y esa fue otra parte de mi suerte, terminar en una organización y una ciudad como esta. Sólo tuve que jugar con cartas espectaculares, fue todo lo que tuve que hacer. Es algo maravilloso, porque esto es un deporte colectivo. De individual no tiene nada que ver. Y por eso quiero agradecer porque tuve tiempo de dar las gracias a mucha gente, y qué mejor momento como ahora. Me puedo emocionar, sépanlo. Pero no estoy melancólico. Estoy muy bien con mi decisión de retirarme. Mi momento ya había llegado y ahora quiero disfrutar de mis hijos.

 

Quiero agradecer a los fanáticos, sin que suene demagogo. Porque llegué acá, a San Antonio, y no sabía nada de esta ciudad. Estaba cargado de dudas e incertidumbre. sin saber cómo ni con quién iba a jugar. Y terminé jugando con (David) Robinson, con Tim (Duncan), ¿y yo qué sabía si ustedes querían o no tenerme? (ovación). Por eso estaré toda la vida agradecido.

(En español) A ustedes: por ahí pueden pensar que no influyeron tanto porque la mayor parte de mi carrera fue lejos de casa. Pero yo sabía de sus esfuerzos para ver el partido aunque terminara a las 3 o 4 de la mañana, y a las 7 sonaba el despertador y se iban a trabajar. Sabía de sus festejos, de sus gritos frente a la tele y los sillones, así que gracias a todos los que están acá y en sus casas. Porque absolutamente todo eso me llegó.

A toda la organización. A los entrenadores, a los coaches de video, la manera en la que cuidaban a mi familia, como si fueran sus familiares. Todo para lograr un clima familiar, donde también la pasamos bien. Coaches y jugadores: debo haber tenido 250 compañeros, los he contado. Aprendí de la gran mayoría de todos los que me rodearon. A todos, gracias por enseñarme. Es muy difícil decir todo lo que quisiera. Pero hay dos grupos a los que quiero referirme. Un grupo es el equipo que comparti en la selección argentina.

(En español, a los integrantes de la Generación Dorada) ¡Qué lindo fue jugar con ustedes! ¡Qué placer! Saber que en cada cancha éramos un puño cerrado. Que si ganábamos la íbamos a pasar muy bien, pero si perdíamos la íbamos a pasar mejor porque nos íbamos a decir cosas invalorables. Por todos esos años y todas esas vivencias, muchas gracias.

El segundo grupo, los Spurs. Qué bueno es poder decir las cosas con solo una mirada. Qué increíble es eso. Fue un honor realmente haberlos conocido y haber compartido tanto tiempo con ustedes (mirando a Duncan, Parker y Poppovich), cientos de partidos juntos. Fue increíble saber que podía mirarlos nada más y ustedes ya sabían lo que necesitaba. Las conversaciones que hemos tenido, los momentos compartidos. Las charlas. Gracias por eso. Gracias también a Patty (Mills), Bobo (Boris Diaw) y Tiago (Splitter), ustedes ayudaron a mantener activo a este abuelo de 40 durante muchos años. Cuando empezó a hacerse difícil irme de gira y dejar a mis hijos y a mi mujer en casa, ustedes hicieron que siguiera siendo divertido e interesante. Los quiero mucho, estoy en deuda.

 

A vos, Pop (Popovich), sos un loco generoso, sensible, inteligente y que se preocupa por el otro. Sos un tipo singular, pero significás tanto para mí que nunca podrías darte cuenta de cuánto te aprecio, por todo lo que hiciste por mí y mi familia. He aprendido tanto, y ya el básquetbol queda a un lado, pero eso es lo de menos. Lo que aprendí de vos como persona fue muy importante. Gracias de corazón.

[En español] Papá y mamá, donde estén (se quiebra). Creo que es mejor que no los vea. Gracias por darnos todo lo que necesitábamos, darnos la libertad de elegir, aunque mamá al principio no te gustó porque querías un hijo doctor. Papá, siendo un fanático del básquetbol: jamás interferiste en nada con mis compañeros, con entrenadores, clubes, peros siempre te sentí cerca apoyándome y eso vale más que cualquier consejo.

Ustedes tres [a los hijos] no sé si entienden algo de lo que está pasando acá. Vos Dante estás más dormido que otra cosa. No sé si entienden algo, Quiero que sepan que no estoy triste, estoy muy contento. Es un momento muy especial. Y si lloro un poquito es de emoción y no de tristeza. Y lo que hacemos cada día con mamá es por el bien de ustedes.

 

Y a vos [mirando a su esposa, Marianela], tendría que durar dos o tres horas el evento para agradecerte. Gracias por aguantar mis obligaciones durante 20 años, que la siesta, que la comida, que no puedo salir. Que mañana juego, que ayer jugué, que hoy juego de nuevo. Gracias por bancarte eso y que todo esto sea más fácil y que solo tenga que pensar en jugar. Gracias por bancarte veranos y veranos que tendrían que haber sido nuestro momento familiar, por permitirme que me vaya a jugar muchos veranos con los chicos a Londres, Japon, China, Mar del Plata y vos sintiéndote orgullosa de eso. Gracias porque sé que te robé un montón de tiempo. Gracias por tu compañía, tu amistad, por hacerme quien soy. Por tantas veces relegar tanto de vos para ponerme como prioridad. Sé que estoy muy en deuda, pero tengo 40 o 50 años para retribuirte y haré todo lo que pueda para compensarlo.

Hace meses, cuando anuncié mi retiro, comenté que había sido un viaje impresionante, algo que fue mucho más allá de mis sueños más salvajes. Y lo que digo es completamente cierto. Sinceramente, muchísimas gracias a los que vinieron hasta aquí y a los que están viendo esto desde sus casas, por estar siempre conmigo. Los aprecio y los quiero."