El titular de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz, dio inicio formal al año judicial con un discurso en el que dijo que la justicia argentina “está ante una crisis de legitimidad” porque “los argentinos están perdiendo la confianza en el Poder Judicial”.
“Los jueces deben ser refractarios a intereses personales y políticos”, sostuvo el presidente del máximo tribunal. Antes, consideró que “toda crisis de legitimidad es una crisis de confianza”.
Rosenkrantz expresó que “la Justicia argentina está frente a un desafío institucional que consiste en superar la crisis de legitimidad que nos afecta. No es insuperable, estamos a tiempo de revertirla”. En ese sentido confió “en la capacidad” de los jueces, fiscales y demás funcionarios del Poder Judicial.
“La legitimidad del Poder Judicial es esencial. Un Poder Judicial sin legitimidad no puede ser eficaz”, lanzó el magistrado, quien remarcó que esa legitimidad surge de los fallos que emiten los jueces.
“Hay dudas de que nos comportemos como verdaderos representantes de una democracia republicana. Debemos demostrarlo todos los días”, dijo Rosenkrantz.
Notoria ausencia de los jueces de Comodoro Py
Ubicados en la última fila de un auditorio que no estaba repleto como años anteriores, dieron el presente los jueces Daniel Rafecas y Sebastián Casanello, y solo por un rato Sergio Torres, que se fue al comenzar el discurso.
Faltaron en cambio Ariel Lijo, Rodolfo Canicoba Corral, Julián Ercolini, Marcelo Martínez de Giorgi, María Servini, Sebastián Ramos, Luis Rodríguez y la estrella del momento Claudio Bonadio, que mientras Rosenkrantz hablaba de fallos populares se dedicaba a dictar otros dos nuevos procesamientos contra la ex presidenta Cristina Kirchner.
La inauguración del año es el acto más importante, y esperado por el mundo judicial, no solo de la Capital sino de todas las provincias del país, y también por los otros poderes del Estado.