Durante el Jingle Ball de una estación de radio estadounidense, Katie Holmes y su pequeña Suri, quien ya tiene 11 años, sorprendieron al público al subir juntas al escenario.
Con seguridad, carisma y una enorme sonrisa, la también hija de Tom Cruise tomó el micrófono para hablar ante los asistentes, lo que dejó en claro que, al haber naciedo entre cámaras y paparazzis, no le tiene miedo a las apariciones públicas.
Con un vestido negro con estapado de estrellas plateadas, unas mallas oscuras y una coleta de lado, adornada por un moño rojo, Suri estaba acompañada de su madre quien lucía una blusa de manga larga estilo victoriano y unos jeans oscuros.
Los asistentes aplaudieron la intervención realizada por madre e hija sobre el esenario para presentar a Taylor Swift, de quien la niña es fanática.