La tasa de interés de los créditos hipotecarios comienza a aumentar, como respuesta a la suba de tasas del Banco Central y a la falta de liquidez de los bancos. El Banco Nación, que se convirtió en líder en el segmento por el bajo interés que ofrecía para financiar el acceso a la vivienda, subirá los costos 1,5 puntos porcentuales. Otros bancos estatales lo seguirán.
La suba en la tasa de interés del Banco Nación había sido anticipada semanas atrás. En la actualidad, la entidad que conduce Javier González Fraga entrega créditos hipotecarios en UVA (cuyo capital ajusta con la inflación) a una tasa que parte del 3,5 por ciento anual, si el tomador tiene cuenta bancaria allí. Ese interés sube a 4,5 por ciento si no tiene cuenta sueldo. Con el ajuste anunciado para las próximas semanas, la tasa inicial será del 5 por ciento. Este cambio no correrá ni para los créditos ya otorgados (que son a tasa fija, convenida de antemano) ni para los que están en trámite (unos 100.000, según el banco).
El aumento en la tasa de interés encarece el crédito hipotecario y restringe el acceso, ya que los tomadores requerirán ingresos adicionales para hacer frente a la cuota inicial.
Así, si el Banco Nación presta $ 1 millón al 3,5 por ciento anual más UVA a 30 años de plazo, la cuota inicial será de 4490,66 pesos. Como la relación cuota/ingreso es del 25% (es decir, la cuota no puede superar un cuarto del ingreso de la familia), la suma de salarios mínima para acceder a ese millón de pesos es de $ 17.962,64 mensuales. Al aumentar la tasa al 5 por ciento, la cuota inicial se eleva en casi 2000 pesos, a $ 6415,22, y los ingresos mínimos necesarios son 43 por ciento superiores: 25.660,91 por mes.
Bancos Privados
Los privados, en tanto, también comenzaron a subir tasas. Esgrimieron dos razones para hacerlo. La primera e inmediata, que el Banco Central sube la tasa de interés de referencia y eso impulsa hacia arriba a los préstamos que entrega el sistema. La segunda es que, argumentan, los hipotecarios deben calzarse con instrumentos de largo plazo.
Los bancos dicen que ese mayor costo se compensaría con la menor inflación. Si los precios suben a un ritmo menor, el UVA ajustará menos. Las dificultades del Gobierno para controlar la suba del costo de vida agrega un problema, ya que suben las dos variables del crédito: la tasa y el capital indexado.