"No va a ser fácil, no vamos a cambiar todo en un día. No me voy a hacer la superpoderosa. Nos duele mucho el abandono que tiene la provincia. Recibimos una provincia quebrada, deficitaria, llena de deudas", aseguró Vidal. Sin embargo, aclaró que buscará "cumplir con las familias" de empleados públicos que esperan cobrar sus sueldos y aguinaldos de diciembre.
"Vamos a trabajar para cumplir con esos pagos, no vamos a darles la espalda, vamos a enfrentar estos problemas y vamos a dar respuestas", subrayó.
En los días previos a su asunción formal, la mandataria provincial y su equipo ecónomico dieron detalles sobre las dificultades económicas que deja la administración de Scioli. La más importante es el déficit de $15.000 millones que arrastran las cuentas públicas bonaerenses, y que se agrava por la alta presión fiscal que impediría en una primera instancia recaudar más impuestos.
En este contexto, desde el gobierno de Vidal señalaron que será necesario emitir deuda y pedir la ayuda del Poder Ejecutivo nacional, asistencia que volvió a ratificar la gobernadora ante los legisladores.