La foto era perfecta, pero el riesgo era enorme. El nuevo Mercedes W07, un panel negro con el logo de la escudería de fondo y un campeón del mundo a bordo. El periodista gráfico se pasó disparando y agotó la paciencia de Hamilton, que le metió prisa como mejor sabe: acelerando. El susto fue tremendo.
La Ferrari que usó Reutemann en la temporada 1978 encabeza una subasta valuada en más de 10 millones de euros.