La foto era perfecta, pero el riesgo era enorme. El nuevo Mercedes W07, un panel negro con el logo de la escudería de fondo y un campeón del mundo a bordo. El periodista gráfico se pasó disparando y agotó la paciencia de Hamilton, que le metió prisa como mejor sabe: acelerando. El susto fue tremendo.
Van Dijk y Summerville marcaron para los europeos, mientras que Nakamura y Kamada empataron en dos ocasiones.