El viernes por la madrugada la empresa Sol Líneas Áereas anuncio el fin de sus actividades de manera intempestiva. Esto ocurrió apenas se conoció que la nueva gestión de Aerolíneas Argentinas ponía fin a un acuerdo que tenían firmado con el objetivo de ampliar la conectividad en el país. El contrato, que duró tan solo cuatro meses hasta que fue anulado, representaba 1 millón de pesos por día que salían de las arcas de Aerolíneas Argentinas, que acumula un déficit de 500 millones de pesos. En total, la empresa estatal entregó 125 millones a la aerolínea rosarina.
La situación de los trabajadores de la compañía seguirá igual por lo menos hasta el lunes, cuando se reanude la reunión mantenida en el Ministerio de Trabajo entre representantes gremiales y de la compañía.
"Hay pocos resultados. La empresa informó que deja de volar. Lo que hicieron fue una demostración de lo poco que conocen la ley que hay que cumplir", afirmó Edgardo Llano, secretario general de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA).
El gremialista confirmó que se pasó a un cuarto intermedio hasta el lunes. "El Ministerio le dijo que no puede echar a los trabajadores. El procedimiento es ilegal por las arbitrariedades de la empresa", sostuvo. "Pretendían pagar indemnizaciones del 50% a todos", dijo.
Y concluyó: "Vendieron pasajes sabiendo que cerraban. Nos preocupa que la empresa esté atada a un solo contrato".
Por su parte, el secretario general de Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), otro de los gremios, expresó que piden la inmediata incorporación de los trabajadores. "Las desprolijidades operativas de Sol, no nos sorprenden. Tuvo cuestionamientos muy duros siempre: es impresentable", señaló Pablo Biró.
En el aeropuerto de Sauce Viejo son seis los trabajadores que pertenecen a la empresa. El 15 de enero a las 3 de la mañana los trabajadores recibieron un correo electrónico donde rezaba que "la empresa daba por finalizaba su ciclo, que nos daba como despedidos, que iban a a intentar pagarnos una indemnización e iba intentar pagarnos hasta el último peso", contó Fabricio Lapaci, jefe de Base de la Escala Santa Fe. Agregó "no es lo que queremos, nosotros queremos continuar en el trabajo”.
Edgardo Dacaro, delegado de APA- Santa Fe, dijo estar sorprendido ya que según él "en Santa Fe cumplía un buen servicio, con buena demanda de pasajes”. Lapaci también comentó que se realizaban de tres a cuatro vuelos diarios, generalmente con todos los asientos completos. Además, solicitaron que las autoridades provinciales hagan eco de la situación y ayuden a resolverla para que las personas no sean despedidas.