“Quedó demostrado que estamos muy lejos del profesionalismo que tenemos que tener para encarar estos temas”, comenzó Mauricio Macri en conferencia de prensa desde Casa Rosada. Se refería a casos como la búsqueda de los hermanos Lanatta y Schillaci.
Pero más allá de reconocer las fallas, el presidente culpó a sus antecesores. “Esta década que pasó el narcotráfico avanzó como nunca antes en la historia, por la inacción, la incapacidad y la complicidad del gobierno anterior. En el gobierno kircnerista, en vez de enfrentarlo con seriedad, con inversión, generando profesionalismo en las fuerzas de seguridad, hizo todo lo contrario. Los resultados están a la vista. Hoy estamos en una situación precaria”.
No obstante, aseguró que su gestión “ya tomó la decisión” de revertir ese proceso, y que lo ocurrido sirve para aprender. “Nosotros no nos sentimos infalibles, pero aprendemos en el hacer, en la acción, en nuestros errores”.
También sostuvo que “más que cambiar, hay que construir fuerzas de seguridad confiables que exceden lo federal”, y en este punto reclamó el compromiso de los gobernadores, que “tienen que hacer el esfuerzo de invertir y profesionalizar sus fuerzas”. “Y el trabajo tiene que ser coordinado”, insistió.
“Es más difícil porque no arrancamos de cero”, admitió. “Arrancamos con fuerzas que tienen una historia y que han sido penetradas por parte de estas mafias”. Asimismo, reconoció que por momentos le pareció “imposible” la captura de los prófugos. “Si uno piensa que un sistema parcialmente podrido suelta a personas que están detenidas, tener que apoyarte en ese sistema parcialmente podrido para encontrarlas, me parecía poco probable de hacer”. No obstante, dijo que es “la parte sana” de ese sistema la que le da esperanza.
Finalmente, confirmó que ya se abrió un sumario para conocer a quienes dieron pistas falsas y que abrirá un área específica para buscar a todos los prófugos que tiene el país, que son más de mil.