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Martes 12 de Agosto de 2014 - 22:21 hs
Se estancan las negociaciones entre los bancos y los fondos buitre
Citibank, Deutsche Bank, HSBC y JP Morgan están conversando con los holdouts para ayudar a Argentina a salir pronto de su segunda cesación de pagos en algo más de una década, que se produjo como resultado de la larga disputa legal con los llamados acreedores buitres. .
Fuentes dijeron a IFR, un servicio de información financiera de Thomson Reuters, que los bancos ofrecieron la semana pasada 40 centavos por cada dólar de los casi 1.660 millones de dólares en bonos de los holdouts, incluidos los intereses, y que luego subieron la oferta a 50 centavos el lunes.
La cifra es, sin embargo, muy inferior a los 80 centavos que los bancos habían barajado inicialmente las semana pasada.
Argentina incurrió en el 2002 en una cesación de pagos de 100.000 millones de dólares. El Gobierno reestructuró la mayor parte de sus obligaciones pagando menos de 30 centavos por cada dólar a los acreedores.
Los fondos de cobertura encabezados por Aurelius Capital y NML Capital, que compraron los bonos argentinos a bajo precio durante y después de la crisis económica del 2001 y 2002, exigen el pago del valor nominal de la deuda más los intereses.
Argentina argumenta que no puede ofrecer mejores términos a los holdouts que a los acreedores reestructurados, pues hay una cláusula en los bonos canjeados que lo impide. Esa restricción, conocida como RUFO, vence al final del año.
Y analistas dicen que los bancos estarían nerviosos por las garantías que pueda dar Argentina de que después que acabe el año recomprará la deuda y a qué precio.
"Nuestra incertidumbre y la incertidumbre de los bancos ha sido que el Gobierno no ha dado ninguna indicación respecto del precio o de la estructura para una vez que llegue enero", dijo una fuente cercana a las conversaciones.
Fuentes próximas a los bancos dijeron a IFR que las conversaciones prosiguen.
Los precios de los bonos aún reflejan las expectativas del mercado de que se llegará a un acuerdo en el corto plazo, dijeron agentes. Sin embargo, si la crisis de deuda de Argentina se prolonga pondrá presión sobre la moneda y las menguantes reservas extranjeras de la tercera mayor economía de América Latina.
Los holdouts recibieron en el 2012 un fallo favorable del juez estadounidense Thomas Griesa, que decidió que Argentina no puede pagar a los acreedores que aceptaron la reestructuración si no cancela al mismo tiempo a los fondos de cobertura.
El país sudamericano asegura que cumplió sus obligaciones al depositar 539 millones de dólares en las cuentas en Buenos Aires de su agente, el Bank of New York Mellon (BONY), para cancelar a fines de junio los intereses de un bono emitido bajo leyes extranjeras en los canjes del 2005 y el 2010.
Pero Griesa ordenó el bloqueo del pago, porque Argentina no acepta cumplir con su sentencia de pagarle a los holdouts.
Fuentes dijeron a IFR, un servicio de información financiera de Thomson Reuters, que los bancos ofrecieron la semana pasada 40 centavos por cada dólar de los casi 1.660 millones de dólares en bonos de los holdouts, incluidos los intereses, y que luego subieron la oferta a 50 centavos el lunes.
La cifra es, sin embargo, muy inferior a los 80 centavos que los bancos habían barajado inicialmente las semana pasada.
Argentina incurrió en el 2002 en una cesación de pagos de 100.000 millones de dólares. El Gobierno reestructuró la mayor parte de sus obligaciones pagando menos de 30 centavos por cada dólar a los acreedores.
Los fondos de cobertura encabezados por Aurelius Capital y NML Capital, que compraron los bonos argentinos a bajo precio durante y después de la crisis económica del 2001 y 2002, exigen el pago del valor nominal de la deuda más los intereses.
Argentina argumenta que no puede ofrecer mejores términos a los holdouts que a los acreedores reestructurados, pues hay una cláusula en los bonos canjeados que lo impide. Esa restricción, conocida como RUFO, vence al final del año.
Y analistas dicen que los bancos estarían nerviosos por las garantías que pueda dar Argentina de que después que acabe el año recomprará la deuda y a qué precio.
"Nuestra incertidumbre y la incertidumbre de los bancos ha sido que el Gobierno no ha dado ninguna indicación respecto del precio o de la estructura para una vez que llegue enero", dijo una fuente cercana a las conversaciones.
Fuentes próximas a los bancos dijeron a IFR que las conversaciones prosiguen.
Los precios de los bonos aún reflejan las expectativas del mercado de que se llegará a un acuerdo en el corto plazo, dijeron agentes. Sin embargo, si la crisis de deuda de Argentina se prolonga pondrá presión sobre la moneda y las menguantes reservas extranjeras de la tercera mayor economía de América Latina.
Los holdouts recibieron en el 2012 un fallo favorable del juez estadounidense Thomas Griesa, que decidió que Argentina no puede pagar a los acreedores que aceptaron la reestructuración si no cancela al mismo tiempo a los fondos de cobertura.
El país sudamericano asegura que cumplió sus obligaciones al depositar 539 millones de dólares en las cuentas en Buenos Aires de su agente, el Bank of New York Mellon (BONY), para cancelar a fines de junio los intereses de un bono emitido bajo leyes extranjeras en los canjes del 2005 y el 2010.
Pero Griesa ordenó el bloqueo del pago, porque Argentina no acepta cumplir con su sentencia de pagarle a los holdouts.
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