El líder del Pro visita la capital provincial en la tarde de este viernes. Tras el encuentro institucional con el gobernador y la recorrida por obras de los Juegos Suramericanos, encabezará un evento destinado a los aficionados del Pro.
Jueves 12 de Junio de 2014 - 17:26 hs
¿Qué es un fibroma?
Es el tumor benigno (no canceroso) más común en la mujer. Una de cada 4 mujeres puede padecerlo. La mayoría de las pacientes portadoras de son asintomáticas: sólo el 10-20% requieren tratamiento. Qué signos tener en cuenta.
El fibroma, también llamado mioma o leiomioma (o miomatosis uterina), es el tumor benigno (no canceroso) más común en la mujer. Una de cada 4 mujeres puede padecerlo. La mayoría de las pacientes portadoras de fibromas son asintomáticas: sólo el 10-20% requieren tratamiento. Todo depende del tamaño, la localización y/o el número de los mismos.
La edad más frecuentemente de presentación del fibroma es entre los 30 y los 40 años de edad, aunque se pueden presentar a edades más tempranas. La mayoría de los miomas son hormonodependientes, es decir que su aparición se debe a la acción de hormonas femeninas (estradiol) sobre el músculo uterino (miometrio), por lo que es poco frecuente encontrarlos en la adolescencia o en la postmenopausia. En cambio, no es raro observar que aumenten durante el embarazo.
Los fibromas son secundarios al crecimiento de un grupo de células de la pared uterina, intercaladas con tejido conjuntivo. La localización es variada y pueden estar en la superficie del útero (subserosos), en el grosor de su pared (intramurales) o en el interior de la cavidad uterina (submucosos), y también existen combinaciones. Los tamaños pueden ser muy variados y son desde muy pequeños hasta tamaños que abarcan toda la pelvis y parte baja del abdomen.
Síntomas
Cuando se presentan, los síntomas más comunes son:
1) Cambios en el sangrado menstrual
+ Mayor cantidad (hipermenorrea)
+ Mayor duración (menometrorragia)
+ Sangrado en momentos no menstruales (metrorragias intermenstruales)
2) Dolor
+ Durante la menstruación (dismenorrea)
+ Durante la relación sexual (dispareunia)
+ En la pelvis o parte baja de la espalda
3) Anemia
4) Opresión
+ Dificultad para iniciar micción
+ Orinar frecuentemente y en pequeñas cantidades
+ Estreñimiento
5) En relación al embarazo
+ Fertilidad
+ Esterilidad
+ Abortos, partos pretérmino
A menudo algunos de éstos síntomas se presentan asociados.
Diagnóstico
El diagnostico se realiza por medio de la historia clínica y el examen ginecológico, y se puede corroborar con estudios como el ultrasonido, histerosalpingografia, histeroscopia y laparoscopia.
Tratamiento
Las opciones de tratamiento dependen del tamaño, la localización, la sintomatología y el posible deseo gestacional.
Si los miomas son pequeños y permanecen estables, es decir, no crecen y la paciente no tiene síntomas, el mejor tratamiento serán los controles ginecológicos periódicos. Si se observa que durante los controles periódicos los miomas crecen y/o empiezan a dar sintomatología como: aumento de volumen abdominal, sangrados excesivos, dolor pélvico, etc, determinados fármacos como los anticonceptivos orales, la progesterona, los análogos GnRh ó la embolización uterina, en ocasiones, para reducir el tamaño previo a la cirugía y, últimamente el Dispositivo intrauterino (DIU hormonal), pueden ayudar a controlarlos.
Cuando el útero es muy grande ó cuando los síntomas no responden a las medidas farmacológicas, el mejor tratamiento será la cirugía.
El tratamiento quirúrgico consiste en remover el o los miomas, y esto se puede realizar de dos formas: 1) miomectomía (a cielo abierto ó laparoscópica) ó la extirpación del útero (histerectomía).
En el caso de la coexistencia de un embarazo y miomatosis uterina, éstos pueden tener un aumento en su tamaño, dado el estímulo hormonal en que se encuentra. El embarazo puede transcurrir sin problemas o bien ocasionar pérdidas fetales, partos pretérminos o presentaciones anormales (que el feto no se coloque de cabeza al final) y por lo tanto la necesidad de realizar una cesárea. En más raras ocasiones los miomas también pueden obstruir la salida del útero y no permitir la salida del bebe, en estos casos también es necesaria la realización de una cesárea.
En el caso de las mujeres que se encuentren cerca de la menopausia y que no tengan molestias severas pueden no requerir de tratamiento.
La edad más frecuentemente de presentación del fibroma es entre los 30 y los 40 años de edad, aunque se pueden presentar a edades más tempranas. La mayoría de los miomas son hormonodependientes, es decir que su aparición se debe a la acción de hormonas femeninas (estradiol) sobre el músculo uterino (miometrio), por lo que es poco frecuente encontrarlos en la adolescencia o en la postmenopausia. En cambio, no es raro observar que aumenten durante el embarazo.
Los fibromas son secundarios al crecimiento de un grupo de células de la pared uterina, intercaladas con tejido conjuntivo. La localización es variada y pueden estar en la superficie del útero (subserosos), en el grosor de su pared (intramurales) o en el interior de la cavidad uterina (submucosos), y también existen combinaciones. Los tamaños pueden ser muy variados y son desde muy pequeños hasta tamaños que abarcan toda la pelvis y parte baja del abdomen.
Síntomas
Cuando se presentan, los síntomas más comunes son:
1) Cambios en el sangrado menstrual
+ Mayor cantidad (hipermenorrea)
+ Mayor duración (menometrorragia)
+ Sangrado en momentos no menstruales (metrorragias intermenstruales)
2) Dolor
+ Durante la menstruación (dismenorrea)
+ Durante la relación sexual (dispareunia)
+ En la pelvis o parte baja de la espalda
3) Anemia
4) Opresión
+ Dificultad para iniciar micción
+ Orinar frecuentemente y en pequeñas cantidades
+ Estreñimiento
5) En relación al embarazo
+ Fertilidad
+ Esterilidad
+ Abortos, partos pretérmino
A menudo algunos de éstos síntomas se presentan asociados.
Diagnóstico
El diagnostico se realiza por medio de la historia clínica y el examen ginecológico, y se puede corroborar con estudios como el ultrasonido, histerosalpingografia, histeroscopia y laparoscopia.
Tratamiento
Las opciones de tratamiento dependen del tamaño, la localización, la sintomatología y el posible deseo gestacional.
Si los miomas son pequeños y permanecen estables, es decir, no crecen y la paciente no tiene síntomas, el mejor tratamiento serán los controles ginecológicos periódicos. Si se observa que durante los controles periódicos los miomas crecen y/o empiezan a dar sintomatología como: aumento de volumen abdominal, sangrados excesivos, dolor pélvico, etc, determinados fármacos como los anticonceptivos orales, la progesterona, los análogos GnRh ó la embolización uterina, en ocasiones, para reducir el tamaño previo a la cirugía y, últimamente el Dispositivo intrauterino (DIU hormonal), pueden ayudar a controlarlos.
Cuando el útero es muy grande ó cuando los síntomas no responden a las medidas farmacológicas, el mejor tratamiento será la cirugía.
El tratamiento quirúrgico consiste en remover el o los miomas, y esto se puede realizar de dos formas: 1) miomectomía (a cielo abierto ó laparoscópica) ó la extirpación del útero (histerectomía).
En el caso de la coexistencia de un embarazo y miomatosis uterina, éstos pueden tener un aumento en su tamaño, dado el estímulo hormonal en que se encuentra. El embarazo puede transcurrir sin problemas o bien ocasionar pérdidas fetales, partos pretérminos o presentaciones anormales (que el feto no se coloque de cabeza al final) y por lo tanto la necesidad de realizar una cesárea. En más raras ocasiones los miomas también pueden obstruir la salida del útero y no permitir la salida del bebe, en estos casos también es necesaria la realización de una cesárea.
En el caso de las mujeres que se encuentren cerca de la menopausia y que no tengan molestias severas pueden no requerir de tratamiento.
Seguí leyendo
Belgrano sigue negociando para quedarse con el arquero uruguayo, pero todavía está lejos de la opción de compra. Mientras tanto, comenzaron a surgir sondeos de otros clubes
El intendente capitalino asumió la responsabilidad institucional tras confirmarse que el acusado trabajaba en el municipio.
Ignacio Isla, Tomás Fagioli y Lucas Ayala comenzarán a trabajar con el plantel profesional desde el 15 de junio. Los tres defensores llegan para potenciar un sector donde el Tatengue apostó fuerte por los juveniles durante el Apertura.
Desde himnos multitudinarios hasta relatos atravesados por la crítica social, estas cuatro obras ayudan a comprender la dimensión artística y cultural de una figura irrepetible de la música popular argentina.
El Tribunal de Disciplina castigó al jugador de Lanús por su accionar ante Instituto
La muerte del músico generó un fuerte sacudón y los clubes santafesinos se sumaron a la despedida con mensajes en redes sociales
La continuidad del entrenador continúa sin resolverse y otra semana se encamina a cerrarse sin anuncios