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Viernes 03 de Enero de 2014 - 10:42 hs

Un estudio afirma que la espiritualidad evita la depresión

 Un estudio dice que las actividades espirituales protegen el cerebro de las personas con alto riesgo de depresión.

Los especialistas observaron que la corteza del cerebro, era más gruesa en los participantes que otorgaban más importancia a la religión o a la espiritualidad que en aquellos no tan practicantes.

"Nuestras creencias y estados de ánimo se manifiestan en nuestro cerebro y las nuevas técnicas de estudio por imágenes nos permiten verlas", dijo Myrna Weissman, coautora del estudio  y profesora de psiquiatría y epidemiología de Columbia University.

"El cerebro es un órgano extraordinario. No sólo controla, sino también está controlado por nuestros estados de ánimo", agregó Weissman, que también dirige el Departamento de Epidemiología Clínica y Genética del Instituto de Psiquiatría del Estados de Nueva York.

Si bien el estudio sugiere una relación entre el grosor del cerebro y la religiosidad o la espiritu

alidad, no prueba que regiones cerebrales más gruesas son las que hacen que la gente sea más religiosa o espiritual.

Lo que sí afirman es que la religiosidad podría reforzar la resiliencia cerebral contra la depresión de una manera muy física.

Anteriormente los investigadores habían hallado que las personas religiosas tenían bajo riesgo de depresión. Y también que las personas con alto riesgo de depresión tenían cortezas más delgadas en comparación con aquellas con bajo riesgo.

Los autores entrevistaron dos veces a 103 adultos de entre 18 y 54 años sobre la importancia de la religión o la espiritualidad y con qué frecuencia concurrieron a servicios religiosos en un plazo de cinco años. Además, les realizaron estudios por imágenes d

el cerebro para determinar el grosor de la corteza cerebral.

Todos los participantes eran hijos o nietos de ex participantes de un estudio previo sobre la depresión. Algunos tenían antecedentes familiares de depresión, de modo que tenían alto riesgo de padecer ese trastorno, y aquellos sin antecedentes familiares actuaron como grupo control.

El equipo halló que la importancia de la religión o la espiritualidad para el individuo, pero no la concurrencia a la iglesia, estaba asociada con la posibilidad de tener una corteza cerebral más gruesa.

Los autores están realizándoles más estudios por imágenes a los participantes para determinar si el tamaño de la corteza cerebral varía con el nivel de religiosidad o espiritualidad. "Es una forma de replicar y validar los resultados. Lo estamos estudiando", explicó la especialista.

El doctor Dan Blazer, profesor J.P. Gibbons de psiquiatría del Centro Médico de Duke University, Durham (Carolina del Norte), consideró que el estudio es muy interesante, pero, aún, exploratorio.

"Nos dice que es un área para estudiar", dijo Blazer, que no participó del estudio. "Es un área de interés, pero tenemos que ser cuidadosos", agregó.

Fuente: terra.com.ar