En un megaoperativo conjunto entre la Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía de Homicidios, se realizaron múltiples procedimientos en barrio Loyola Sur. Hay siete detenidos y se secuestraron armas de fuego y estupefacientes.
Domingo 08 de Diciembre de 2013 - 22:53 hs
En pocos metros, algunos policías actuaron y otros cortaron calles
Este medio día, mientras el calor seguía apretando y el clima social se hundía en la confusión, un grupo que comenzó pequeño pero que luego creció hasta ser de unas quince personas intentó ingresar al supermercado Kilbel de López y Planes e Iturraspe, a metros de la Seccional Sexta de Policía.
Primero, con un changuito de los que se encuentran en la vereda, intentaron romper el blindex de la vidriera. Después empezaron a tirar piedras. Pese a la cercanía de la Sexta, la actuación de la policía fue casi por casualidad. Porque según dijo a El Litoral uno de los propios efectivos intervinientes, él se dirigía a la dependencia policial a “dejar un informe”, vio la situación y allí comenzó el operativo, que terminó con un gran despliegue de móviles en las inmediaciones del súper. Hubo un enfrentamiento con balas de goma -de parte de la policía- y de piedras -en el caso de los delincuentes- y el intento de saqueo quedó desactivado. “Creen que no estamos trabajando por la protesta, entonces, hacen el intento”, dijo a El Litoral uno de los efectivos presentes.
A la vuelta
Tan simbólica como sugestiva resultó ser la imagen que dejaba este medio día el noreste de la ciudad: por un lado, el intento de saqueo al súper repelido por la policía, y a la vuelta, a sólo metros, en la intersección de Iturraspe y la Paz, un corte de ambas manos con quema de cubiertas, protagonizado por policías autoconvocados. Todos intentaron evitar los micrófonos y se resistieron -no precisamente de manera cortés- a ser fotografiados. Aún así, algunos de los efectivos apostados en el lugar confirmaron a este diario que la protesta se enmarcaba en la misma que vienen llevando adelante para reclamar mejoras salariales (ver pág.3). “Vamos a estar acá por tiempo indeterminado hasta que el tema se solucione”, dijo uno de los hombres presentes en la quema, que dificultaba sobremanera el ingreso y egreso a la ciudad a través de la autopista Santa Fe Rosario, por Iturraspe y Perón.
La protesta, que como se encargaron de aclarar los policías apostados frente a la URI, no implica un autoacuartelamiento, sumó, sin embargo, un agravante con el corte en Iturraspe. Es que la quema de cubiertas se hacía exactamente frente a las dependencias de la Patrulla de Intervención Urbana, con lo cual se obstruía la salida de los patrulleros.
Primero, con un changuito de los que se encuentran en la vereda, intentaron romper el blindex de la vidriera. Después empezaron a tirar piedras. Pese a la cercanía de la Sexta, la actuación de la policía fue casi por casualidad. Porque según dijo a El Litoral uno de los propios efectivos intervinientes, él se dirigía a la dependencia policial a “dejar un informe”, vio la situación y allí comenzó el operativo, que terminó con un gran despliegue de móviles en las inmediaciones del súper. Hubo un enfrentamiento con balas de goma -de parte de la policía- y de piedras -en el caso de los delincuentes- y el intento de saqueo quedó desactivado. “Creen que no estamos trabajando por la protesta, entonces, hacen el intento”, dijo a El Litoral uno de los efectivos presentes.
A la vuelta
Tan simbólica como sugestiva resultó ser la imagen que dejaba este medio día el noreste de la ciudad: por un lado, el intento de saqueo al súper repelido por la policía, y a la vuelta, a sólo metros, en la intersección de Iturraspe y la Paz, un corte de ambas manos con quema de cubiertas, protagonizado por policías autoconvocados. Todos intentaron evitar los micrófonos y se resistieron -no precisamente de manera cortés- a ser fotografiados. Aún así, algunos de los efectivos apostados en el lugar confirmaron a este diario que la protesta se enmarcaba en la misma que vienen llevando adelante para reclamar mejoras salariales (ver pág.3). “Vamos a estar acá por tiempo indeterminado hasta que el tema se solucione”, dijo uno de los hombres presentes en la quema, que dificultaba sobremanera el ingreso y egreso a la ciudad a través de la autopista Santa Fe Rosario, por Iturraspe y Perón.
La protesta, que como se encargaron de aclarar los policías apostados frente a la URI, no implica un autoacuartelamiento, sumó, sin embargo, un agravante con el corte en Iturraspe. Es que la quema de cubiertas se hacía exactamente frente a las dependencias de la Patrulla de Intervención Urbana, con lo cual se obstruía la salida de los patrulleros.
Fuente: El Litoral
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