"Se nos acumularon los partidos, ya que jugamos uno cada cinco días. Funcionábamos bien cuando era uno por semana y la actualidad ahora nos está pasando factura".
Posteriormente, hizo un análisis de los 90 minutos y, pese a entender que el juego no fue del todo bueno, creyó que el resultado debió ser otro. "En el primer tiempo tuvimos el control, pero sin profundidad. El miedo a quedar expuestos hace que no seamos lo suficientemente claros a veces. De todas maneras, en el segundo fuimos muy superiores y ellos tuvieron a su arquero como figura. Por eso digo que merecimos llevarnos los tres puntos".
Asimismo, la autocrítica no quedó simplemente ahí, sino que fue todavía más profunda: "No podemos encontrar el camino ni el gol. No la podemos meter. En el segundo tiempo el equipo se soltó y lo fue a buscar, pero nos topamos con un equipo que se paró de contra y nos complicó. La ansiedad de querer ganar el partido hace que a veces perdamos precisión. Así y todo, me voy muy tranquilo por la reacción que tuvieron los jugadores, quizás no tanto por el resultado, porque veo que existen grandes ganas de salir adelante".
A falta de muy poco para el final de la primera rueda, Unión marcha en la 9ª ubicación y lejos de la zona de ascenso. Pese a ello, Sava admitió que "estamos por debajo de lo que esperábamos estar hoy, porque teníamos la ilusión pelear dentro de los cinco primeros. No queda otra que mirar para adelante. No hay que bajar los brazos y tenemos que seguir trabajando para sacar adelante a este equipo. Queremos que Unión ascienda dando lo mejor de nosotros, con nuestras ideas y con todo lo que tenemos. Y los jugadores tienen unas ganas impresionante de salir adelante. Por todo eso vamos".