Ciencia y Tecnología - Exomars

Miércoles 19 de Octubre de 2016 - 16:02 hs

A la espera de confirmar su primer aterrizaje en Marte

La sonda Schiaparelli, que busca rastros de vida, habría aterrizado en el planeta rojo; la confirmación de su llegada puede demorar unas horas

La Agencia Espacial Europea (ESA) y la rusa Roscosmos aguardan ahora mismo a que llegue la señal que confirme el aterrizaje en Marte del módulo de pruebas "Schiaparelli" de la misión ExoMars, que despegó hace siete meses.

La maniobra automática de aterrizaje comenzó a 121 kilómetros de la superficie de Marte con una rápida disminución en la velocidad, hasta entonces de 21.000 kilómetros por hora. El centro de control de la misión, situado en Darmstadt (Alemania), no interviene en el aterrizaje, ya que hay un retardo de unos 10 minutos en la comunicación.

La sonda debería haber entrado en la órbita de Marte a una velocidad de seis kilómetros por hora a las 14:45 GMT (11.45 hora argentina), y también aterrizado, pero la confirmación podría retrasarse durante varias horas. La sonda debería frenarse gracias al despliegue de un paracaídas.

"Llegamos a Marte, ahora debemos simplemente comenzar a hablarnos", dijo Donato Amoroso, administrador delegado de Thales Alenia Space Italia, la empresa responsable de la proyección y construcción de la sonda Schiaparelli, cuyo descenso en el planeta rojo ya se habría realizado. Sin embargo, se espera una señal de confirmación definitiva.

"Vivimos con gran emoción estos momentos porque son años de trabajo y la misión es de verdad compleja, al límite de los conocimientos tecnológicos", dijo. Amoroso agregó que "ahora debemos solo empezar a dialogar con la sonda, establecer un puente".

El módulo "Schiaparelli" y el satélite en el que viajó hasta ahora, "Trace Gas Orbiters" (TGO), partieron hace siete meses de la base espacial de Baikonur, en Kazajstán, y forman parte de la misión ExoMars, que intentará buscar indicios de vida en Marte.

Segunda misión

El satélite TGO alcanzará a finales de 2017 la órbita deseada para poder emprender su investigación a unos 400 kilómetros sobre Marte. La segunda parte de la misión, que planea el aterrizaje de un "rover" en el planeta vecino, está prevista para 2020. El futuro de esa segunda fase dependerá del éxito del aterrizaje de "Schiaparelli" y de la entrada en órbita de TGO.

La Agencia Espacial Europea (ESA) recibió la confirmación, a través de su estación en Camberra, de que el inicio de esta compleja maniobra se produjo bien. Ahora el Orbitador ha comenzado a grabar la secuencia de entrada, descenso y aterrizaje en Marte del modulo Schiaparelli.

El Orbitador ha alcanzado su destino y era necesario cambiar su trayectoria mediante una compleja maniobra de frenado para que entrara en la órbita de Marte al ser capturado por su gravedad.

Nuevo intento

Europa intenta así por segunda vez aterrizar en Marte, una operación destinada a probar su capacidad de posar un aparato de manera segura en el planeta rojo, trece años después de las desventuras del pequeño Beagle 2.

En simultáneo, la sonda científica ruso-europea TGO debe ser colocada en órbita marciana, una operación delicada que necesita una gran precisión. Hasta ahora sólo los estadounidenses lograron posar en Marte artefactos que lograron funcionar.

La sonda y el módulo de aterrizaje Schiaparelli constituyen el primer episodio de ExoMars, una ambiciosa misión científica ruso-europea que se divide en dos tiempos (2016 y 2020) y apunta a buscar indicios de una vida actual y pasada en Marte.

TGO (Trace Gas Orbiter) deberá "olfatear" la atmósfera marciana para detectar rastros de gases como el metano, que podría indicar la presencia de una forma de vida actual en el planeta.

"Por el momento todo va bien" para la sonda y para Schiaparelli que actualmente hiberna para ahorrar su energía, declaró el martes por la noche a la AFP el responsable del módulo de aterrizaje, Thierry Blancquaert, presente en el Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC), en Darmstadt (Alemania).

El clima marciano no es excelente. "Hay tormentas de polvo. Pero nada dramático. No molesta. No es inquietante", dijo.

Esta es la segunda vez que Europa se lanza a la conquista de Marte. En 2003, la sonda europea Mars Express había largado el mini módulo Beagle 2, de concepción británica, pero nunca dio signos de vida. Se sabe desde 2015 que aterrizó, pero que estaba dañado.

Fuente: La Nación