Otra deuda en Colón: los goles que aún se esperan de los centrodelanteros
Ignacio Lago lleva 13 tantos y sostiene buena parte de la cuota artillera del Sabalero. Detrás suyo, los números de los 9 plantean un interrogante de cara al Reducido de la Primera Nacional
Colón empezó a encontrar respuestas cuando le toca jugar lejos del Brigadier López. La solidez defensiva le permitió sumar en sus últimas presentaciones como visitante, aunque todavía arrastra una dificultad que puede convertirse en un condicionante cuando llegue el momento de jugarse sus aspiraciones de ascenso: la falta de contundencia en ataque.
En ese aspecto, los números marcan una diferencia evidente entre Ignacio Lago y el resto de las alternativas ofensivas. El extremo es el máximo goleador del equipo, con 13. Sin embargo, detrás de su producción aparece una deuda que involucra especialmente a quienes tienen la responsabilidad de jugar como centrodelanteros. Alan Bonansea suma ocho goles y Leandro Garate apenas uno para un total de nueve, cuatro menos que Bichito solo. Esto habla a las claras que los 9 no son tan determinantes en esta temporada.
El panorama tampoco cambia al observar los registros de Máximo Ingravidi y Jerónimo Buosi, quienes todavía no consiguieron convertir. Así, Colón llega a la recta decisiva de la temporada con una producción ofensiva repartida de manera desigual, un factor que puede adquirir todavía más importancia en una instancia en la que cada oportunidad cuenta.
Lago se convirtió en una pieza determinante por su capacidad para resolver situaciones y aparecer en momentos importantes. Su aporte sostiene buena parte de la ofensiva rojinegra, pero esa influencia también deja una pregunta abierta: ¿quiénes pueden acompañarlo cuando el equipo necesite encontrar otras vías para llegar al gol? El desafío no pasa únicamente por mejorar los registros individuales de los delanteros. Colón necesita construir más situaciones, generar alternativas y conseguir que el peso ofensivo no recaiga siempre sobre los mismos nombres.
La diferencia entre jugar en Santa Fe y hacerlo fuera de casa también forma parte del análisis. En el Brigadier López, el equipo suele asumir una postura más ambiciosa, con mayor intención de manejar el partido y buscar el arco rival. Como visitante, en cambio, empezó a conseguir resultados desde el orden, pero todavía le cuesta generar peligro con continuidad.