Directores de centros del CONICET repudiaron dichos de Milei
Cuestionaron declaraciones del presidente Javier Milei contra estudiantes, docentes, periodistas e investigadores. También reclamaron el cese de los agravios hacia el sistema científico y universitario.
La Red de Directores y Directoras de los Centros Científicos Tecnológicos (CCT) del CONICET difundió este jueves un comunicado en el que expresó su "más firme y categórico rechazo" a las recientes declaraciones del presidente Javier Milei, quien calificó públicamente de "terroristas" a estudiantes, docentes, periodistas e investigadores.
En el documento, la entidad sostuvo que esas expresiones representan "una agresión infundada y maliciosa" y las definió como "un ataque institucional de extrema gravedad" contra el sistema científico, tecnológico y universitario argentino.
Además, afirmó que vincular los reclamos por el presupuesto universitario, los salarios y el financiamiento de la ciencia con el terrorismo implica un intento de deslegitimar las demandas del sector y de criminalizar el derecho constitucional a la protesta y al pensamiento crítico.
La Red también cuestionó el uso de términos asociados al terrorismo y la subversión para referirse a integrantes de la comunidad académica. En ese sentido, señaló que esa retórica remite a períodos de persecución contra las universidades y recordó episodios históricos como la denominada "Noche de los Bastones Largos".
En otro tramo del comunicado, los directores de los CCT sostuvieron que la investidura presidencial requiere "apego a la verdad, responsabilidad discursiva y respeto irrestricto" hacia quienes piensan distinto. A su entender, los agravios provenientes de la máxima autoridad del Estado afectan la convivencia democrática y favorecen un clima de violencia.
Finalmente, la Red reivindicó el aporte de estudiantes, docentes e investigadores al desarrollo del país y reclamó el cese inmediato de las descalificaciones contra los trabajadores de la ciencia y la educación. También convocó a la sociedad y a las instituciones democráticas a rechazar este tipo de prácticas.