A cinco días del hundimiento, continúa la búsqueda del pescador desaparecido
El domingo pasado, la lancha en la que un grupo de familiares pescaba a unos kilómetros del Club Caza y Pesca, se hundió. Actualmente, un bote de Prefectura continúa con la búsqueda de Gustavo Aguirre.
Familiares y allegados de Gustavo Aguirre mantienen una intensa y desesperada búsqueda en la zona ribereña de la ciudad de Santa Fe, luego de que el hombre desapareciera en aguas del río Paraná el pasado domingo, a la altura del Club de Caza y Pesca. Este viernes a las 11 de la mañana se cumplieron exactamente cinco días desde el trágico incidente, y su entorno reclama que no cesen los rastrillajes.
Roxana Aguirre, hermana de la víctima, dialogó con LT10 y manifestó la profunda preocupación que atraviesa la familia ante lo que consideran un despliegue insuficiente por parte de las fuerzas de seguridad. "Lo que pudimos ver hasta ahora es que Prefectura Naval lo está buscando con un solo bote y los buzos; a los buzos tácticos directamente no los vimos en la zona", advirtió. Ante este escenario, son los propios parientes quienes recorren el río por su cuenta: "En estos momentos, mi papá, mi hijo mayor y mi otro hermano están embarcados realizando una búsqueda propia", señaló.
Una fuerte marejada en medio del río
El hecho ocurrió el domingo pasado, cuando Aguirre se encontraba navegando junto a su pareja, Cristina, su otra hermana y su cuñado. Se trata de personas que conocen el oficio y la zona, ya que Gustavo se dedicaba a la pesca comercial con espineles tras haber regresado a Santa Fe desde la ciudad bonaerense de Pergamino.
De acuerdo con el relato de los sobrevivientes, la embarcación —una canoa con motor— cruzaba el cauce cuando fue sorprendida por un cambio meteorológico. "Llegando al medio del río se levantó un fuerte viento. Cuando alcanzaron la orilla de enfrente, notaron la peligrosidad del oleaje y decidieron pegar la vuelta. En ese momento, una primera marejada los embistió y comenzó a ingresar agua a la canoa; inmediatamente después, una segunda ola provocó el hundimiento total de la embarcación", detalló Roxana.
Los cuatro ocupantes quedaron flotando a la deriva. Ninguna de las dos mujeres sabía nadar, pero lograron salvar sus vidas gracias a la pericia de los otros dos hombres y al rápido auxilio de vecinos de las inmediaciones del Club de Caza y Pesca, quienes escucharon los gritos de auxilio y se acercaron a rescatarlos.
La hipótesis de una descompensación cardíaca
La principal hipótesis que maneja la familia es que el pescador no sufrió un ahogamiento convencional, sino un evento cardiovascular en medio de la emergencia, debido a sus antecedentes de salud. "Él tenía severos problemas cardiológicos, motivo por el cual no podía conseguir un empleo formal y se volcaba a la pesca", confió su hermana a la emisora.
"Por lo que cuentan mi hermana y mi cuñada, él no hizo las señales típicas de una persona que se está ahogando. Llegó a decirle a su pareja: 'Flaca, no doy más, hasta acá llegué, te amo, chau' y se hundió de inmediato. Creemos que le dio un infarto", relató con dolor.
Hasta el momento, la embarcación y el motor tampoco pudieron ser localizados. Si bien el pasado miércoles los equipos de rescate sintieron un enganche en las profundidades de la zona del naufragio, debieron suspender las tareas debido a la llegada de la noche y la falta de luz.
La familia Aguirre reiteró el llamado desesperado a las autoridades locales y a las fuerzas de seguridad para que se refuercen los operativos en el río. "Pedimos por favor que no mengüe la búsqueda, porque no saber nada de él es una situación completamente desesperante", concluyó.
Audio: Móvil LT10, Verónica Ensinas
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