Medrán llegó al receso con crédito reducido y dudas sobre su futuro en Colón
La derrota ante Chaco For Ever profundizó las dudas sobre el rendimiento del equipo. Mientras la dirigencia acelera por refuerzos, el entrenador sabe que el margen de error será cada vez menor.
La primera rueda terminó y en Colón quedó una sensación difícil de disimular. El equipo cerró esta etapa del campeonato con una derrota preocupante ante Chaco For Ever, último de la Zona A, y volvió a mostrar problemas que se repiten desde el inicio de la temporada: falta de regularidad, escasa contundencia y dificultades para sostener una línea de juego.
En ese contexto, Ezequiel Medrán llegó al receso en una posición incómoda. No hay una decisión tomada sobre su continuidad, pero tampoco puede decirse que su situación sea la misma que hace algunas semanas.
La reunión que mantuvieron el presidente José Alonso, el vicepresidente Bonazola y el director deportivo Diego Colotto luego de la caída en Resistencia fue una muestra de que puertas adentro existe preocupación por el presente futbolístico.
El mercado puede ayudar, pero ya no alcanza como explicación
Colón atraviesa un mercado de pases muy activo. Franco García será el primer refuerzo y avanzan las negociaciones por Jonathan Herrera, Rubén Botta, Marcelo Eggel y Santiago Rosales. También se busca un marcador central y podría sumarse un lateral izquierdo.
Sin embargo, en el análisis interno existe una certeza: los refuerzos pueden potenciar al equipo, pero no explican completamente por qué Colón no logró consolidarse en la pelea por la punta durante la primera rueda.
El Sabalero acumuló partidos donde mostró una imagen sólida y otros donde dejó una sensación de retroceso. Esa irregularidad es la que hoy alimenta los cuestionamientos hacia el cuerpo técnico.
La dirigencia entiende que el plantel necesita variantes, pero también espera una evolución futbolística que hasta ahora no apareció de manera sostenida.
Una segunda rueda sin margen para tropezar
Los números de Medrán muestran un recorrido que todavía no termina de convencer. Desde que asumió dirigió 25 encuentros, con ocho victorias, diez empates y siete derrotas.
El dato que más preocupa es que Colón sigue lejos del objetivo principal. Deportivo Morón se escapó en la punta y el equipo rojinegro nunca logró encadenar una serie de resultados que lo colocara como candidato firme al primer puesto.
Por eso, la segunda rueda aparece como una verdadera prueba de supervivencia deportiva para el entrenador. La dirigencia no quiere tomar decisiones apresuradas en medio del receso y apuesta a que las incorporaciones le den un salto de calidad al equipo. Pero también sabe que el tiempo empieza a jugar en contra.
En Colón el objetivo sigue siendo el ascenso. Y si el equipo no consigue acercarse rápidamente a los puestos de privilegio, el foco dejará de estar exclusivamente en los refuerzos para apuntar directamente al banco de suplentes.
Hoy Medrán continúa siendo el entrenador sabalero. Pero después del golpe sufrido en Resistencia, quedó claro que la segunda rueda será mucho más que una etapa de recuperación: será el examen que terminará de definir su futuro.