Venta de muebles: una caída del 60% y un fuerte cambio de consumo

Aníbal Toretta, representante de la Cámara del sector, advirtió en LT10 sobre el impacto de la crisis económica y la falta de tecnificación nacional frente a los productos importados. Explicó cómo el e-commerce está desplazando a los tradicionales vendedores de salón.

La industria y la comercialización de muebles en la región atraviesan un escenario crítico marcado por una drástica reducción del consumo y una profunda transformación en los hábitos de los compradores. Desde el sector empresarial advierten que la actividad registró una caída del 60% en las ventas durante el último año, un fenómeno que obliga a los comerciantes a reconfigurar de manera urgente sus estructuras operativas.

En diálogo con LT10, el integrante de la Cámara de Muebles, Aníbal Toretta, trazó un crudo diagnóstico sobre la realidad que afecta al rubro. "Es una situación que nos ha pasado por arriba de forma exponencial. Veníamos con un tipo de mueble tradicional y de golpe nos encontramos con que el público busca otra mercadería. Los espacios actuales son diferentes y no queda otra alternativa que adecuarse rápidamente", explicó el empresario.

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Uno de los ejes del problema radica en los elevados costos de producción dentro del país, una variable que Toretta vinculó directamente con la falta de inversión en maquinaria por parte de las fábricas locales. "Los márgenes de comercialización para nosotros como comerciantes son los mismos si comprás un mueble nacional o uno importado; vas a ganar prácticamente el mismo dinero. La diferencia es que en la Argentina arrancás con un costo de base muy alto porque las fábricas no se tecnificaron a la velocidad que el mercado requería", enfatizó.

Como contrapartida, el dirigente ejemplificó con productos que llegan desde el exterior, como las mesas con tapas de porcelanato, un material de alta resistencia que no se produce con esos fines en el plano nacional. Al respecto, desmitificó la idea de que todo lo importado sea de baja calidad: "En mercados como el de China hay categorías regulares, buenas y muy buenas. Cuando importás, la gama media es más que suficiente para los estándares de nuestro mercado. El problema central no es el costo laboral o los impuestos, porque para importar también se pagan tasas; el tema es la tecnificación que tenés como respaldo atrás".

Nuevas modas, departamentos chicos y billeteras flacas

El cambio en las tendencias arquitectónicas urbanas también redefinió la demanda. La proliferación de departamentos con superficies reducidas provocó que la tradicional madera maciza pierda terreno frente a amoblamientos más compactos, funcionales y modernos. "Hubo un cambio de moda inevitable. Si vos no cambiás, la gente cambia por vos. Los espacios de las viviendas son menores y el público busca otro tipo de diseño", señaló Toretta.

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Sin embargo, más allá de las preferencias estéticas, el principal freno para el sector es la pérdida del poder adquisitivo de la población. "Hoy la gente está muy castigada y los ingresos no alcanzan. Si estimamos que seis de cada diez personas ganan un millón de pesos, ese dinero se les va en pagar impuestos, servicios y comida. No queda ningún resto para el consumo de bienes durables", graficó el referente mercantil.

El fin del vendedor de salón y el auge del comercio digital

Frente a la crisis de los locales físicos, las plataformas de e-commerce, las redes sociales y portales como MercadoLibre se convirtieron en el principal canal de subsistencia para los comercios. Esta mutación digital está transformando de forma definitiva la configuración de las tiendas y el empleo en el sector.

"Los locales van a pasar a ser únicamente salones de exposición, porque la gente nota que es mucho más cómodo comprar a través de Instagram o la web. Ya casi no se contrata personal para atención al público en salón; cuando un cliente se acerca al comercio, viene de forma puntual a ver un producto que ya vio y seleccionó digitalmente. Ya no hace falta ir a vendérselo", describió Toretta.

Finalmente, advirtió que esta transición tecnológica impacta de forma directa en el mercado de trabajo del rubro, desplazando los puestos tradicionales por perfiles de mayor calificación técnica. "El personal a cargo va a requerir una mayor especialización. Se necesita gente preparada para gestionar y administrar las comunidades virtuales de forma profesional, porque manejar las redes comerciales todo el tiempo no es algo sencillo", concluyó.

 

Audio: Anibal Toretta, de la Cámara de Muebles

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