Cómo operaba el "ladrón de Colastiné", condenado a tres años de cárcel
Se trata de Daniel Britos, quien fue condenado a la pena de 3 años, 7 meses y 20 días de prisión de cumplimiento efectivo tras comprobarse su autoría en una seguidilla de asaltos.
El Poder Judicial de Santa Fe condenó a Daniel Marcos Britos a la pena de 3 años, 7 meses y 20 días de prisión de cumplimiento efectivo tras comprobarse su autoría en una seguidilla de asaltos que afectaron a vecinos de la zona costera. El delincuente, que ya contaba con antecedentes penales computables, fue puesto tras las rejas luego de una investigación liderada por la fiscal del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Rosana Peresin, y los departamentos operativos de la Policía de Investigaciones (PDI).
La detención de Britos se desencadenó a partir de un millonario golpe perpetrado en una vivienda ubicada en Chanaes al 5300. Aprovechando que la familia dormía entre las 2 y las 6 de la mañana, el implicado escaló el perímetro e ingresó tras forzar un ventanal. En esa oportunidad, logró sustraer la suma de 30 millones de pesos, 1.100 dólares, una computadora Mac y calzado deportivo.
"A raíz de haber dejado una huella dactilar en el ventanal durante el hecho del viernes a la noche, los peritos pudieron determinar con precisión la identidad de esta persona", explicó la fiscal Peresin a LT10. Con ese dato clave, el sábado siguiente la PDI ejecutó cinco allanamientos simultáneos en distintos domicilios del distrito costero.
Si bien el sospechoso logró eludir los primeros procedimientos policiales, días más tarde fue interceptado por el personal del Comando Radioeléctrico mientras transitaba por la zona del terraplén. Al momento de la requisa, los uniformados constataron que Britos portaba un arma de fabricación casera (tumbera) —que peritajes posteriores determinaron que no estaba apta para el disparo— y que ya contaba con la orden de detención vigente por el hurto de calle Chanaes.
"A raíz de esa captura, procedimos a acumular todas las causas abiertas en el sistema para investigar el alcance de su actividad delictiva. De esa manera, pudimos determinar que Britos estuvo involucrado en al menos cinco hechos previos ocurridos entre el 30 de marzo y el 13 de mayo de este año, donde su fisonomía se veía perfectamente en las filmaciones de seguridad aportadas por las víctimas", detalló la funcionaria judicial.
Mismo modus operandi en Rincón y Colastiné
El dictamen judicial unificó las diferentes causas bajo las figuras penales de tres hechos de hurto calificado por escalamiento, dos robos calificados por perforación o fractura de cercos, y un hecho de robo simple.
La fiscalía remarcó que el imputado repetía una modalidad delictiva adaptada a las características de las viviendas de la Costa. "En los videos se lo ve escalar con facilidad los perímetros de seguridad y, en dos de las propiedades de Rincón, romper directamente el tejido piramidal para poder ingresar a los patios y las dependencias", precisó Peresin.
A diferencia del millonario botín en efectivo del último asalto, en las ocasiones anteriores el delincuente se volcaba a elementos esenciales para los servicios diarios de la zona costera, tales como: mangueras de riego, garrafas de gas, bombas centrífugas, ionizadores para el tratamiento de agua.
"Son elementos que tienen un valor económico y operativo muy importante para quienes viven en Rincón y Colastiné, ya que la forma de obtener el agua en la zona depende sí o sí de una bomba", recordó la fiscal.
Se escondía en la "vía muerta"
Un dato que llamó la atención de los investigadores es que el condenado operaba en un radio extremadamente cercano a su propio domicilio, ubicado en el asentamiento conocido como la "vía muerta". Todas las viviendas vulneradas se encontraban a una distancia de entre tres y seis cuadras de su base de operaciones.
Consultada sobre por qué no se lo había identificado en los robos anteriores, la titular de la acción penal aclaró que hasta el último peritaje de huellas las causas figuraban contra un autor ignorado (NN). "Los cotejos técnicos combinados con el análisis secuencial de los videos que solicitamos a través de la PDI nos dieron la certeza de que se trataba del mismo sujeto de forma solitaria; ingresaba saltando o rompiendo, cargaba los objetos y se retiraba a pie hacia su zona", concluyó Peresin.
Finalmente, el MPA confirmó que Britos posee un frondoso prontuario penal que agravó la unificación de la pena actual: contaba con una condena previa del año 2014 por un homicidio calificado y una resolución condenatoria más reciente, dictada en el mes de febrero, por los delitos de encubrimiento e incumplimiento de mandato judicial.
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