Electrodomésticos: las ventas cayeron un 12,4% en el primer trimestre
En diálogo con LT10, Roberto Slobodianuk, integrante del Consejo Directivo de CAME, analizó la retracción de las ventas, el peso de la financiación y el impacto en los comercios santafesinos.
Las ventas de electrodomésticos y artículos para el hogar volvieron a mostrar números en rojo durante el arranque de 2026 y encendieron las alarmas en uno de los sectores más ligados al consumo familiar y a la capacidad de financiamiento. El informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) confirmó una caída interanual del 12,4% durante el primer trimestre, lo que vuelve a exponer el contraste entre cierta recuperación de la actividad y un poder adquisitivo que todavía no logra recomponerse.
El escenario impacta de lleno en Santa Fe, donde el comercio pyme sigue sintiendo la retracción de la demanda y el cambio en los hábitos de los consumidores. Sobre este panorama habló con LT10 Roberto Slobodianuk, quien describió una realidad marcada por la cautela y la priorización de los gastos esenciales.
“El artefacto del hogar no escapa a la generalidad de la ley en cuanto a la caída de consumo”, explicó Slobodianuk durante la entrevista. Al poner el foco en cómo cambió la escala de prioridades dentro de los hogares, señaló: “Salvo una ocasión hogareña en que se rompa algo que es imprescindible, por ejemplo una heladera o una cocina, el resto del sector de electrodomésticos pequeños y electrónica hoy es un bien que uno lo mira muy de costado”.
La explicación, según indicó el dirigente, atraviesa a buena parte de la clase media y a los sectores asalariados. “Para el resto, es un sector que hoy no está en el radar ni está en las consideraciones de una economía familiar”, resumió.
Dentro del relevamiento hubo una baja que llamó particularmente la atención: además de la caída en televisores y productos vinculados al hogar, también retrocedieron rubros asociados a la tecnología y al uso cotidiano. “Ha caído mucho lo que es computación, celulares y cuidado personal”, detalló Slobodianuk. “Ya no está la gimnasia de cambiar el celular apenas sale otro modelo. La economía familiar hace que uno priorice primero sus gastos y segundo vea su bolsillo”, agregó.
El rol del comercio electrónico y de cercanía
En ese marco, uno de los puntos analizados fue el impacto del comercio electrónico. Lejos de verlo como una amenaza, desde CAME plantean que ya forma parte de la dinámica habitual del sector.
“No veamos a la compra en línea como algo ajeno al comercio de artefactos para el hogar. Hoy la venta online es parte integrante de cualquier comercio y es un componente que ayuda”, sostuvo Slobodianuk. Sin embargo, aclaró que todavía tiene límites: “No supera el 15 o el 20% de la facturación total”.
Para el dirigente, la caída del consumo revalorizó al comercio de cercanía en ciudades como Santa Fe. “La gente está recurriendo nuevamente al comercio pyme, al comercio de barrio o al comercio que ha conocido siempre”, aseguró. En esa línea, remarcó el valor de la atención personalizada y la posventa frente a las grandes cadenas: “Si falló algo uno va, habla con el dueño y a lo mejor le presta otro televisor o una heladera mientras se repara”.
Tarjetas de crédito y morosidad
Otro dato que preocupa es el nivel de endeudamiento que sostiene al consumo. Cerca del 60% de las operaciones del rubro se realizan con tarjeta de crédito, un mecanismo que hoy viene acompañado de una fuerte morosidad, según advirtió Slobodianuk.
“La incobrabilidad es muy grande”, señaló. “Había entre un 35 y un 40% de la cartera que hoy no está pudiendo cumplir”, precisó respecto de los atrasos en los pagos.
También puso el foco en el crecimiento del financiamiento digital y las tasas que enfrentan muchos usuarios. “Cuando usted hace el cálculo de la tasa efectiva anual, rondan el 400 o 500% anual”, afirmó. “La cuota parece chica y accesible, pero no se fijan en lo que realmente es la tasa”.
En el cierre de la charla, Slobodianuk dejó una definición que resume el momento del mercado: “Hoy se priorizan cosas. Nosotros le llamamos la 'economía estomacal'”, dijo. “La realidad de tener que financiar con tarjeta de crédito el alimento diario es una muestra de que esto es un círculo vicioso del cual no se está pudiendo salir”, completó.
Audio: Escuchá la entrevista con Roberto Slobodianiuk
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