Bullrich habló de Adorni: "Quizás no tiene el cuero tan duro como yo"
La dirigente libertaria evitó cuestionar la estrategia del jefe de Gabinete frente a las denuncias en su contra y atribuyó su bajo perfil a su escasa experiencia en política.
La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, se refirió este jueves a la situación judicial que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y buscó explicar por qué el funcionario optó por no hacer declaraciones públicas sobre el tema. Según planteó, esa decisión responde a un estilo personal y también a su menor recorrido en la arena política.
Bullrich sostuvo que no le correspondía decir qué haría ella en su lugar, aunque deslizó una comparación con su propia trayectoria. “Es imposible que yo le diga qué hubiera hecho en su lugar. Él recién arranca en política, viene de otro ámbito, trabajó muchos años en lo privado”, afirmó durante un intercambio con periodistas en la Bolsa de Comercio de Córdoba.
En esa línea, remarcó que la postura del Gobierno es no intervenir en expedientes judiciales y señaló que Adorni eligió atravesar el proceso en silencio. “La posición del Gobierno es que no nos entrometemos con las cuestiones judiciales. Él ha decidido mantener una posición de silencio”, expresó. Luego agregó: “Quizás no tiene el cuero tan duro como lo tengo yo, entonces las cosas pueden afectar”.
Respaldo al funcionario y mensaje sobre la causa
Más allá de esa caracterización, la dirigente libertaria evitó despegarse del funcionario y dejó en claro que en el oficialismo esperan una resolución favorable. Aun así, subrayó que será la Justicia la que deberá determinar si hubo irregularidades.
“La Justicia está actuando y determinará si sus acciones fueron hechas a derecho o no. Nosotros tenemos confianza en que las cosas van a salir bien, pero en definitiva hay un fiscal y hay un juez que son los que van a decidir”, señaló.
Las declaraciones fueron realizadas antes de su exposición en la entidad cordobesa, donde también defendió iniciativas impulsadas por el oficialismo, entre ellas la reforma laboral y los cambios vinculados a la ley de Glaciares.