Unión arrasa en los arranques, pero se diluye en los finales

El equipo rojiblanco muestra una marcada dualidad: domina con claridad los primeros tiempos, pero baja su rendimiento en los complementos, según reflejan las estadísticas.

Los números no dejan margen para la discusión. Unión se consolidó como el equipo más fuerte del fútbol argentino en los primeros tiempos, un tramo en el que logra imponer condiciones y marcar diferencias respecto a sus rivales.

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En ese segmento de los partidos, el Tatengue acumula cinco victorias, cuatro empates y apenas una derrota. Esa producción le permite alcanzar los 19 puntos en los primeros 45 minutos, con una efectividad del 63,3% y una diferencia de gol de +7, registros que lo ubican en la cima de ese ranking parcial.

Si bien Tigre también suma la misma cantidad de unidades en ese lapso, el conjunto santafesino se impone por su mejor saldo goleador (+7 contra +5), lo que lo posiciona como el más sólido a la hora de iniciar los encuentros.

Dos caras bien marcadas

Sin embargo, el panorama cambia considerablemente cuando se analizan los segundos tiempos. Allí, Unión desciende hasta la 16ª posición, evidenciando una merma en su rendimiento.

Unión descansa y las miradas se ponen en la enfermería

En los complementos, el equipo suma dos triunfos, cinco empates y tres caídas, alcanzando 11 puntos con una efectividad del 36,6% y una diferencia de gol negativa (-1).

Estos datos exponen una tendencia clara: el equipo logra construir ventajas en la primera mitad, pero le cuesta sostener ese nivel de intensidad y eficacia en los tramos finales de los partidos, una cuestión que aparece como uno de los principales aspectos a corregir.