Inflación 2025: qué subió más y qué alimentos bajaron de precio
El IPC anual fue el más bajo de los últimos ocho años, pero dejó fuertes contrastes entre rubros. Educación, tarifas y gastronomía lideraron las subas, mientras algunos alimentos básicos incluso bajaron de precio.
La inflación de 2025 cerró con un comportamiento dispar de los precios y marcadas diferencias entre rubros, con aumentos que superaron ampliamente el promedio general y otros que quedaron muy por debajo e incluso registraron bajas. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) anual se ubicó en el 31,5 por ciento, el nivel más bajo de los últimos ocho años, aunque la dinámica mensual mostró una tendencia alcista desde junio y un cierre de diciembre con un 2,8 por ciento, uno de los valores más altos del año.
Entre los rubros que más presionaron al alza se destacó educación, con un incremento anual del 52,3 por ciento. Le siguieron restaurantes y hoteles, con una suba del 42,2 por ciento, y vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que acumuló un aumento del 41,6 por ciento. En este último segmento se concentran las tarifas de servicios públicos, que no solo lideraron los aumentos durante 2025 sino que comenzaron 2026 con nuevos ajustes programados.
En el extremo opuesto se ubicaron los sectores con menores incrementos. Prendas de vestir y calzado subieron apenas el 15,3 por ciento en todo el año, seguidos por equipamiento y mantenimiento del hogar (19,3 por ciento) y bebidas alcohólicas y tabaco (25,2 por ciento). El rubro salud, pese a los ajustes mensuales de las prepagas, acumuló una suba del 28,2 por ciento, por debajo del IPC general.
Alimentos: entre las bajas y los fuertes aumentos
Dentro del capítulo "Alimentos y bebidas no alcohólicas", la variación anual fue cercana al promedio general, con un 32,2 por ciento. Sin embargo, el detalle revela fuertes contrastes. Según datos del Indec, tres productos registraron bajas de precios interanuales: el arroz blanco simple cayó un 22 por ciento, el zapallo anco un 18 por ciento y la papa un 11 por ciento, al comparar diciembre de 2024 con diciembre de 2025.
Otros alimentos mostraron aumentos muy moderados, inferiores al 10 por ciento anual, como la batata (que no registró subas), el vino común (4 por ciento), las galletitas de agua envasadas (6 por ciento), la yerba mate (9 por ciento) y el azúcar (9 por ciento).
En contrapartida, la carne lideró los aumentos dentro del rubro. El cuadril encabezó las subas con un 73 por ciento anual, seguido por la paleta (71 por ciento), la nalga (70 por ciento) y el asado (69 por ciento). También se destacaron fuertes incrementos en la manzana (67 por ciento), la carne picada común (60 por ciento) y el café molido (57 por ciento).
El balance final de 2025 muestra que, aunque la inflación general fue más contenida, los aumentos impactaron de manera muy desigual. En ese escenario, el rubro alimentos volvió a tener un rol central por su peso en la canasta básica y en el bolsillo cotidiano de los hogares.