Internacionales - Venezuela

Miércoles 26 de Julio de 2017 - 19:52 hs

Confirman un muerto en la huelga general contra la Constituyente

Rafael Vergara, de 30 años, se convirtió en la víctima 104 en casi cuatro meses de protestas; el paro de la oposición continuará hasta mañana.

Las primeras once horas de la huelga general contra laAsamblea Constituyente , que se vota el próximo domingo, mantuvo un pulso firme contra el gobierno, tan fuerte al menos como el de la semana pasada. Se trata del primer capítulo del desafío de tres días, que culminará el viernes con la "Toma de Caracas", una marcha sobre la capital que la oposición quiere convertir en un clamor multitudinario.

Barricadas, calles desoladas, trancones ocasionales y seguimiento dispar según las zonas. Y un muerto. La primera víctima mortal se registró al oeste del país, en Mérida. Rafael Vergara, de 30 años, cayó "producto de la represión de los órganos de la dictadura", según anunció el alcalde Carlos García a través de sus redes sociales. La Fiscalía General de la República confirmó que iniciaba las investigaciones en torno a la 104 muerte violenta desde que empezara la ola de protestas hace 117 días.

En la jornada de paro cívico de la semana pasada fueron cinco los muertos durante la represión y los enfrentamientos entre fuerzas gubernamentales y opositores.

Otros cuatro heridos graves de bala en Bello Campo, en la capital, se sumaron a una cifra todavía por determinar de heridos por todo el país. La ONG Foro Penal ya contaba medio centenar de arrestos en todo el país, salvo en el estado petrolero del Zulia, donde el movimiento estudiantil ha denunciado la detención de varias decenas de sus militantes.

El Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) se dedicó a perseguir a los sindicalistas del transporte, que se habían sumado a la huelga. Se trata de los dirigentes clave para el éxito del paro cívico, ya que al margen de la lucha opositora, los sindicatos mantienen un pulso con el gobierno para que suban sus tarifas, aplastadas por la inflación. La ONG Provea, de derechos humanos, denunció la detención de Hugo Cuicas, presidente del sindicato del Transporte. Los policías políticos también seguían de cerca al presidente de la Federación Nacional de Transporte Erick Zuleta, e incluso detuvieron de forma ilegal a su cuñado.

Barricadas

"No queremos a esta dictadura del monarca Nicolás Maduro. Con estos paros creemos que es posible que cambie. Si él llega a imponerla (la Constituyente), eso no va a durar mucho porque Estados Unidos va a imponer sanciones", vaticinó Jean Pierre mientras intentaba encender un cigarrillo con sus guantes de jardinero, los mismos que usa para devolver las bombas lacrimógenas a los cuerpos de seguridad.

Su barricada en la avenida Rómulo Gallegos estaba formada por sacos de tierra y defendida por cócteles molotov. Su zona, en el este de la capital, lució desolada, sin tráfico, con pocos comercios abiertos.

Así se mantuvo al menos el 60% del país, sobre todo las grandes ciudades, mientras los agentes gubernamentales atacaban sus posiciones con la intención de despejar las rutas para aparentar una normalidad que solo existe en los canales de televisión chavistas.

En la otra parte de la ciudad, y del país, bajo control del gobierno, se mezclaban postales de un sábado o domingo con imágenes rutinarias. En las inmediaciones del Palacio de Miraflores, la música latina sonaba tan alta que aquello parecía una discoteca callejera. "¡La Constituyente sí va, palante con Maduro!", recitaba el parlante, que al menos perdonaba a su poco público de escuchar el "Despacito" plagiado por el oficialismo.

Bancos llenos de gente, la mitad de las unidades de transporte obligadas a trabajar y el 80% de los comercios abiertos, tanto en el centro como en el oeste. Como un día casi normal pero sin la habitual esquizofrenía caraqueña. Los colectivos revolucionarios campan a sus anchas en esa zona, incluso hostigan a los comercios para que abran sus penas bajo pena de "expropiación popular".

Fuente: La Nación